martes, enero 07, 2020

OFICIOS NOBLES




Qué nobles son los oficios de resurrección:
el zapatero
que da una segunda oportunidad sobre la tierra
a la suela cansada,
al tacón desgastado;
la modista que hace nueva
esa camisa vieja
con tijeras, hilo y cuatro puntadas,
que ve una falda
donde dejó de verse un vestido;
el técnico que no se da por vencido
después de la fecha de vencimiento
de las breves garantías;
el carpintero que encuentra una mesa
en lo que antes fue una puerta.
Allí donde alguien pondría un punto final,
otros escriben un punto seguido.
Restauración,
reconstrucción,
resurrección.

Todo lo necesario para un alma en pedazos.





sábado, enero 04, 2020

CON EL TELÉFONO EN LAS MANOS

Será la edad. Será la ciudad. Será el país. Será el momento de la historia. O tal vez sean las historias del momento, no sé. El asunto es que la agenda telefónica está poblada, cada vez, más por fantasmas. Por números que ya no marcas, por nombres que ya no pronuncias en voz alta, por rostros que se disuelven en tu memoria como polaroids bajo el sol y que te cuesta recordar con nitidez. Algunos han muerto, otros has dejado de frecuentarlos -que es una forma anticipada de la muerte- otros te han olvidado a ti, otros te dan por muerto. O al menos te tratan como si lo estuvieras. De a poco el directorio que abres en random con sólo pulsar una letra se ha ido convirtiendo en un cementerio portátil que cargas en el bolsillo. Suena el teléfono. Otra vez un número desconocido a ofrecerte algo que sabes que no necesitas aunque la persona del call center insista -insistir, ése es su trabajo- y te dices en voz baja que existir también es eso: insistir. Cuelgas, luego buscas un nombre en el directorio del celular, lees las opciones que te da, recuerdas a los que no están.


miércoles, diciembre 25, 2019

ABRO LA VENTANA Y ENTRA EL VIENTO Y TAMBIÉN TU NOMBRE


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Fui judío en el ghetto de Varsovia.
Fui chocoano y me refugié en el templo en Bojayá
dos minutos antes que empezara a arder.
Guerniqués también fui cuando el infierno cayó del cielo.
Emberá Chamí fui. Y vi mi cuerpo sumergido
en río Cauca.
Tutsi fui. Y vi mi cuerpo sumergido
en lago Victoria.
Fue mía la sangre en la plaza en El Aro.
Fue mía la sangre en la plaza en Tiananmen.
Hombre fui, asesinado,
era 4 de abril de 1968 en Memphis.
Mujer fui, asesinada,
era 24 de diciembre de 2019 en Tumaco.
Abro la ventana y entra el viento y también tu nombre.
Soy todos los que fui. Mi corazón ha sentido sus latidos.





sábado, julio 07, 2018

CANTERVIELLE


Tanto tiempo muerto en vida
llevo ya
que vendría bien
morir en muerte 
justo ahora.

-dijo el fantasma.

sábado, junio 16, 2018

A VECES CADA GOTA


Todas las lluvias
empiezan
con una nube
y viento
y una mirada.
Agua resbala
por los cristales
de la ventana
o tal vez de mis lentes.
Afuera veo, borroso
claro está,
una danza de caníbales,
las hogueras encendidas
de la próxima guerra
que ya está aquí.
Bajo la música
de la llovizna
escucho
el paso acompasado
del desfile marcial
de los ciudadanos
que aprendieron a escupir
con la ira del que ama
un proyectil.
A veces
cada gota
es lluvia y lágrima.
Todas las noches
terminan
con viento
y nubes
en la madrugada.