miércoles, febrero 21, 2007


(pasó el martes pasado)

MiENTRAS POR AFUERA
PASAN LOS AViONES

...Y preparo un acto kamikaze
dispuesto a estrellarme contra las torres
pero con el propósito de levantarlas
antes de que caigan...

viernes, febrero 16, 2007


(una confesión)


BIOGRAFÍA dE UNA PREGUNTA
¿Cuánto soporta un cuerpo sin dormir?
Llevo tres días. Ya no tengo esas tres noches
Y no quiero olvidar cómo es tener un sueño

miércoles, febrero 14, 2007

PEQUEÑO VIAJE AL INTERIOR DE LA TRISTEZA




La tristeza me conoce; viaja conmigo en el mismo taxi, ninguno de los dos dio alguna dirección al conductor y sin embargo aquí vamos. Tengo el pulso frágil. La noche en vela no da firmeza. Y esta ruta, por corta que sea, es demasiado larga.

Conozco la tristeza; me mira desde el espejo. No hablo del miedo, el temor o el desconcierto, hablo de la tristeza que también se viste con mis ropas y sale a la calle vestida de mí saludando a mis amigos como si fuera yo en un tono menos alegre. Ella, la más presente de mis ausencias se llama tristeza.

Ahora mismo está sentada en esta silla en que me siento yo y usa mis manos para secarme las lágrimas y al menos ese gesto se lo agradezco. Tengo los lentes empañados porque está lloviendo aquí adentro pero en verdad pocos deseos me quedan de mirar más allá de lo que no puedo esquivar. En el cine hay buenas películas, en el noticiero hay malas noticias y ninguno de los dos asuntos me importa. También me duele el dolor.

La tristeza es fría como el viento chiquito de la muerte que sólo puede sentirlo quien está cerca. La tristeza besa con labios fríos y te asfixia. La tristeza debe ser mala madre porque por algo será que no quieres conocer a sus hijos. Pero no te creas que la tristeza es mujer, también es hombre y habla incluso con esta voz mía, yo la escucho incluso pronunciando un silencio.

Yo sé qué medidas tiene la tristeza: cuánto mide, cuál talla de zapato calza, cuánto pesa… yo encajo perfecto en esos números. Hoy no me llamo Juan, incluso mi nombre lo ha tomado ella. Hoy me llamo Tristeza.

lunes, febrero 12, 2007

(algo más acerca de nada)

PARTE dE LA RELIGIÓN

Yo vengo de La Década Perdida. Soy hijo del tiempo que insistes en olvidar. Traigo conmigo diez años en este bolsillo que guarda las llaves de lo que fue y no será. Fui niño en los setenta y crucé la adolescencia en los ochenta como un río de aguas turbulentas y debo confesar que todavía no sé nadar. Aquellos años son el tesoro que yo he visto brillar aunque sea también la misma hora en que un vaquero de película se hizo presidente de una nación de peligrosas intenciones, como un duelo al oeste de todo corazón.

Yo vengo del mismo lugar que ponía sobre tu cabeza raros peinados nuevos. Allí Charly García era dios y Fito Páez su tecladista. El calendario puso en el titular del diario una palabra que no conocías y que nos tatuó la vida: cuatro letras para escribir SIDA. Mientras un trasbordador espacial estallaba en el cielo yo veía en la tierra, en mi ciudad, otro estallido que nos quitaba la poquita paz. Crash like a bomb, like a rolling stone. Yo vengo de aquellos días y también soy sobreviviente de mi mismo. Cuando el continente del hambre era negro y el comunismo todavía era rojo la televisión en casa conoció los colores luego de un largo blanco y negro, tal como pintaba La Década Perdida que para mi nunca fue gris como aquella política sino de tantos colores como las viejas canciones de los ochenta. De vez en cuando vuelvo a silbar algo que hicieron los The Clash...

*

…y entonces le piden a Joaquín Sabina, por enésima vez, que se defina en una palabra. Y el dice “Duda” pero también alcanza a pensar en “Contradicción”. Yo me quedo con la segunda palabra, ésa me habita, aunque la primera tantas veces me domina. Recuerdo que fui educado en aquel colegio católico y sin embargo prefiero a la única María Magdalena que a la María Virgen que multiplican por once mil. Es así. Entre los Beatles y los Rolling Stones debería estar del lado de Su Satánica Majestad pero me quedo con Let it be, no con Paint of Black. A los chicos de la cuadra les parecía que no había mejor héroe que Superman por sus poderes y todo lo demás, yo siempre estuve del lado de Batman que básicamente es un loco de atar cuyo poder real es no dejar de imaginar. Mi cabeza dice Borges, el corazón insiste: Cortázar. De mis años de jugar voleibol sólo quedaron las ganas de ir a fútbol. Y entre tantas montañas que desde mi nacimiento me abrigan y abrazan queda intacto el deseo de mirar un día y encontrar por horizonte un mar…

*
Luego de la ducha, casi hirviendo el agua, el vapor sobre el espejo empañando la mirada perdida y la temperatura casi de calentamiento global en casa deja el rastro de una frase escrita sobre el vidrio con la yema de mis dedos: La vida es una moneda…

*

LA VIDA ES UNA MONEDA
Fito Páez / Juan Carlos Baglietto (1984)

La vida en una moneda quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas y no de gruesos billetes
mi vida en una hoja en blanco un piano desafinado
diez dedos largos y flacos y un manojo de palabras.
Sólo se trata de vivir
esa es la historia con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la locura de todos los dias
a lo mejor resulta bien.
La gente sueña que sueña la calle sigue que sigue
el taxi gira que gira el cielo y la ancha avenida.
Los dias cantan la historia del hombre al borde del hombre
los dias cantan mañana los dias no tienen miedo
Sólo se trata de vivir
esa es la historia con un amor sin un amor
con la inocencia y la ternura que florece a veces
a lo mejor resulta bien. Si nos inunda el asfalto de sensaciones profundas
gocemos bien nuestro ahogo que es nuestra imagen fecunda.
La vida en una moneda quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas y no de grueso billetes
Sólo se trata de vivir esa es la historia con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la locura de todos los dias a lo mejor resulta bien.
Sólo se trata de vivir esa es la historia
con un amor sin un amor con la inocencia y la ternura
de todos los dias
a lo mejor resulta bien.

miércoles, febrero 07, 2007

(un comentario)

BABeL, BABeL, BABeL...
...escuchando el coro de tristes canciones tristes


Un cuerpo inocente resulta culpable de encontrar una bala perdida. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Ella es más hermosa que un pecado sin culpa, vive en el Silencio y en el Japón. Y cae a pedazos la Torre de Babel. El es norteamericano, turista accidental, y sabe que su matrimonio duerme en una cama en llamas. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Ella es mexicana y lo dejó todo por el american dream mientras despierta afuera del paraíso. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Ellos son niños marroquíes jugando a encontrar la infancia perdida y descubren que un arma en sus manos nunca es un juguete y siempre es un arma. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Yo, tú, él y nosotros también. Dame dios un motivo para creer en el santo que abandonó su fe.

La pantalla del cine del fin del mundo proyecta la película de Alejandro González Iñarritu y confirmas que el ingenio humano siempre encuentra nuevos métodos para arruinar una vida, incluso cuando no se lo propone. La sala de cine es el único lugar de clima fresco, naturalmente artificial. Por estos días la tierra tiene fiebre y el calor que para unos es incendio, para otros se llama tormenta. El hielo del deshielo amenaza con inundar todo mapa que aprendiste en clase de geografía y ya está a punto de enseñar una nueva realidad. El alfabeto del destino te cambia una letra y te cambia lo vivido: un Invierno es un Infierno y ya somos el último pensamiento de un dinosaurio a punto de extinguirse.

Mientras tanto, los fotogramas de esta historia llamada Babel se te quedan adentro de las pupilas. Nada tan íntimo como esta crónica transnacional que deja constancia que no sólo los actos de los gobiernos nos afectan a todos, el efecto mariposa es un invisible dominó tocándote el hombro pero vos nunca girás a mirar atrás. Guillermo Arriaga con su guión logra conjugar el verbo fluir al momento de narrar esta biografía de un planeta que también es un abismo en el espejo en que no queremos reflejarnos nosotros mismos. Y la verdad no vi a los actores actuar: los sentí sentir… a todos, a los de nombres que ya te sabes y a los desconocidos que ya no olvidas.

Hay un punto donde Génesis y Apocalipsis se encuentran, esta es Babel. Hablo de una película pero no sólo sobre ella: recuerdo las grietas que son heridas y esas son las líneas en la mano de esto que llamas vida. De vez en cuando el cine no es sólo cine sino también filosofía. Y a partir de esto pongo en la báscula el peso de la palabra Consecuencia

¿Recuerdas la historia de la Torre de Babel? Cuando aquel dios como castigo nos dio el premio de tantas lenguas distintas para que nadie se entendiera al hablar (aunque fueran iguales los labios) y así los humanos no alcanzaran el cielo con la insolencia de levantar una torre tan alta como el nombre del creador. Y allí nacen los idiomas según la tradición de la biblia judeocristiana. Y allí muere la unidad y empieza la división.

Existen algunas alegrías incomprensibles, lo sé, pero todos comprendemos el dolor. Las lágrimas son el verdadero idioma universal. En estos días el planeta no tiene otra canción para cantar. Y cae a pedazos la Torre de Babel.

lunes, enero 22, 2007


CUANDO MICHAEL JACKSON ERA NEGRO

Tenía ganas de hacer gol. Era domingo y quería volver a casa con una historia para contar. Un cuento donde yo sería el héroe que acababa de salvar el mundo con el poder de una zurda imparable, la tribuna cantaría por mí como los ángeles repitiendo en coro el verdadero nombre de dios. Pero siempre entrábamos a la cancha con el marcador en contra, así fuera apenas el primer minuto. Debí desear ser boxeador: me va mejor golpeando a mi sombra pero esa, por entonces, no era una opción. Los domingos tienen el aire de los días que no deberían terminar. Aunque han pasado años prefiero la mañana del domingo a la noche del viernes aunque no traiga los besos que fácilmente te dan. Salía a la cancha con la firme intención de ser Kempes o Tarantini, que mis jugadas fueran el orgullo que hace que tus padres olviden que al principio de la historia no sabían qué hacer con la noticia de estar embarazados de ti. Necesitaba un gol, entonces miré cerca del arco y allí estaba: era tan bella que dolía mirarla como dicen por ahí, y antes que Fito Páez sospechara la frase escribí en mi cabeza: Yo no buscaba a nadie y te vi.

Algo estaba cambiando definitivamente y era un punto sin retorno, nunca volvería a ser el de antes. Ahora el mundo que anteriormente estaba dividido entre niños y adultos comenzaba a tener variaciones en mi conciencia… ahora existían las niñas y las mujeres. Y por supuesto no estoy hablando de mi madre y mi hermana. Esto fue una revelación y puedo jurar que la tierra empezó a girar más despacio ese domingo, al menos para mí.

Michael Jackson era negro. No sé si algunos de ustedes nacidos-después-de-cierta-fecha lo sepan, no sé si algunos de ustedes nacidos-después-de-cierta-fecha sepan quién es Michael Jackson. No te hablo de un pedófilo desnarigado que viste en E! Entertainment Television. El era un artista fundamental que influenció a todos y a los demás también; el hijo legítimo de James Brown y Stevie Wonder… además nos dio We Are The World y muchos le creímos aunque los gobiernos se rieran de nuestra genuina ingenuidad.

El caso es que mientras Michael Jackson era negro, brillaba en el firmamento pop como la más grande estrella, yo estaba en la tierra notando que algunas mujeres son fugaces y eternas como los cometas: pasan por tu vida con esa luz inolvidable que no dejas de mirar para dejarte luego en el cielo más oscuro esperando a que vuelvan. Yo jugaba fútbol, que era un asunto de hombres, necesitaba un gol para contar una bonita historia y cerca de la portería -ya lo dije- estaba Ella como tiro libre al corazón y ya no recuerdo el marcador.

Desde ese día pedí ser arquero pero si hubiera sido necesario incluso habría sido árbitro. Michael Jackson pidió ser blanco y creo que ahí todo se jodió. Al domingo siguiente me sudaban tanto las manos que cada balón me resbaló y no escuché mi nombre... sólo el grito de otro que nunca seré yo con el eco del gol. Y ella, como el cometa que nunca vi dos veces, ella por supuesto no volvió.



martes, enero 16, 2007



LECCIONES APRENDIDAS DESDE UNA VENTANA

Un chico aprende a montar en bicicleta en este momento. La bicicleta tiene dos ruedas (renunció a las cuatro del primerizo si sumas las dos pequeñas que solían sostenerla atrás) y la calle es tan interminable y misteriosa para él como puede serlo un mapa del tesoro para un viajero virgen en su aventura inicial. El chico pedalea con temor e incertidumbre pero con la misma devoción de una monja el día de su santo. Con esa fe devora los metros que lo llevan desde la puerta de su casa hasta la esquina más próxima; donde termina la cuadra y empieza el mundo. Luego sus piernas le demuestran la confianza que nunca pensó que alcanzaría frente al tablero en clase de matemáticas el día que tenía la respuesta exacta a la pregunta que nadie intentó siquiera adivinar. Y con esa porción de orgullo propio se siente el piloto de su propia vida y la bicicleta es suficiente reino para ser príncipe por lo menos por este momento y dos ruedas lo elevan del suelo al cielo con un sillín de por medio. Se siente capaz de desafiar la furia de dios cuando el impulso es suficiente.

Un chico aprende a montar en bicicleta en este momento. Avanza como lo hacen las malas noticias, veloz y azarosamente, pero su motor es esperanza en estado puro. El chico, que monta solo la bicicleta por primera vez, cae solo de bruces al asfalto por primera vez con la torpeza que suele esconderse en nuestros más finos movimientos. Le tiemblan las piernas, los brazos, lo único que acelera es su corazón mientras la bicicleta está detenida y sus ojos buscan que nadie lo haya visto tropezar. En la vida cuando das un mal paso y caes siempre sobra un zapato. Recoge todo del piso mientras se levanta con señas de la caída pero no le arde tanto como para no volver a intentarlo y empieza de nuevo a usar el pequeño muro del frente de su casa como si fuera escalera al cielo. El chico se promete que esta vez si será. Y con cada pedalazo su herida empieza a sanar.

Un chico aprende a montar en bicicleta en este momento. Primero un pie, el cuerpo entero después y ahí va otra vez. Seguro volverá a caer pero no le importa, siempre se levanta con la sonrisa intacta. Yo lo miro desde mi ventana. Y aprendo. Y aprendo.

jueves, enero 11, 2007

NoTICIA dE UN SECUESTRO
Ciertas palabras no deberían ser escritas. Ciertas palabras no deberían ser leídas. Ciertas palabras no deberían ser vividas, porque no hay palabras que puedan realmente darle significado a algo que no tiene sentido. Secuestro. Secuestro. Secuestro. Dentro nuestro sólo rima con siniestro.
Acaba de regresar a la vida un exministro secuestrado hace seis años; la historia de Araújo es la de un hombre que fue vendido para ser crucificado y regresó de la muerte con el rostro de un cristo en penitecia. Se fugó de sus captores, -la guerrilla que no es guerrilla y se llama FARC- y que lo compró a unos comunes delincuentes comunes que lo secuestraron y ellos le pusieron luego un precio imposible para no devolverlo, para negociarlo, para sentenciarlo al olvido. Y de allí huyó en su segundo intento. En el primero había fracasado y fue amarrado a un árbol durante siete meses. Nunca sufrió Sindrome de Estocolmo porque alguien que te mira con un arma en sus manos no puede ser tu amigo. Y el silencio, que era su refugio, hizo añicos en sus cuerdas vocales y era doloroso recuperar palabras para decir cuando llevaba meses de callar. Se lo llevaron recién casado y regresó para ver que su esposa ya tenía otro esposo. Ahora se desatrasa de noticias: alguien le muestra imágenes de dos torres caídas en Nueva York y de una guerra y otra, del campeón de fútbol, del hijo que era un niño y ya se gradúo, del trabajo que tenía y ya no, del planeta que siguió girando en su ausencia porque entre tanta muerte la vida nunca dijo stop.
Esa es la historia de uno apenas pero no sólo es la de él, en mi país son un número incierto -mayor a dos mil, casi tres mil personas- pero cuando secuestran a alguien no es el nombre de alguien a quien se llevan; secuestran la tranquilidad de toda una familia. Ya puedes hacer la multiplicación en el dividido país que nos resta vecinos a la vez que nos suma preocupación. Sé que han bajado las cifras de crecimiento de este sucio y necio negocio pero se suman los días de los mismos que no están mientras a las mismas montañas llegan algunos más.
Aquí desaparcen incluso los desaparecidos.
¿Qué crimen hay peor que este rapto de quitarte la vida pero dejarte vivo para ser testigo y no protagonista de lo que deberías haber vivido? A esta hora, en una mesa de un hogar cualquiera, se sientan a comer mientras una silla vacía espera con la esperanza de no perder la esperanza.
Sácame de aquí, llévame a un lugar donde mi corazón tenga eco cuando lo escuchas latir.

martes, diciembre 26, 2006


this days en minúsculas
todavía el eco en la vía del último tren que ya no anuncia próxima estación. todavía entre nosotros el primer silencio después de la última canción. sabina & páez se abrazan mientras tanto porque algunas torres que caen pueden volver a levantarse. y en la pantalla del cine con los créditos que bajan se queda en mí la sensación de ser otro que también es mejor que yo. un libro me espera en la mesa de noche dispuesto a estremecerme y quitarme el sueño justo cuando yo lo abría con la intención de dormir mejor. a veces afuera de nosotros mismos nos espera una conspiración.
las listas del periódico me hablan de los hombres del año. las listas de las revistas me enumeran los nombres del año. los leo y sólo encuentro al hombre y sus daños, aunque algunas excepciones habitan los listados y sonrío de la misma manera que lo hago al encontrar un árbol desobediente floreciendo en pleno invierno. por estos días resulta muy importante que alguien te recuerde que eres importante. por estos días el objeto que más se vende en todas las tiendas es el espejo retrovisor: cada quien quiere mirar atrás sin convertirse en estatua de sal. esta es la hora de las balanzas y los balances. también los perros ladran más seguido porque son más los carteros que pasan por cada portal. aunque la verdad cada vez son menos las bicicletas del correo y más las cartas que envías sin sello postal porque las computadoras te anuncian hoy que tienes un nuevo mail, un nuevo mail, un nuevo mail.
las habitaciones de hotel están llenas de vacío... los visitantes han salido a pasear su sensación de estar lejos de casa y el room service puede esperar. jorge drexler canta sobre planes hechos espuma, tú tan a tiempo y tan inoportuna. sólo alguien de apellido pinochet deja una flor sobre la tierra privada en que enterraron a pinochet y nadie pregunta por qué. el viento frío es más frío en estos días igual que el calor es más caliente en esta latitud donde dar la bienvenida es nuestra mejor virtud. y en el rostro de un niño con la inocencia intacta encuentro un motivo más para respirar.
win wenders acaba de ver Magnolia y se pregunta cómo fue que antes no la vió. el telediario cuenta que han disminuído las bajas en distintas zonas de guerra; yo pienso que la intensidad de algunos combates baja por cortesía con el calendario, no con los combatientes. dan paso luego a un villancico y a las manos nuevas de una mujer que tras 20 años sin brazos podrá dar un abrazo si el cuerpo acepta el implante asi como su rostro aceptó la sonrisa. por estos días los extraños apuran el saludo a conocidos que no recuerdan, algo en ellos ha cambiado y en el centro comercial de la esquina cambian los regalos dados con verdadero entusiasmo que no han gustado, ni por talla ni por estado. hago zapping en casa ajena para huír de la bendición urbi et orbi y me quedo con bart y homero en su nochebuena.
me encuentro en la estación de tren con personas que llevan instalada en el rostro la obligación de ser feliz que se desvanece cuando nos dicen que ya partió el último vagón. y a esta hora de la noche esa es la peor canción.
this days en minúsculas, no me des tu nombre pero dame amor...

lunes, diciembre 25, 2006


JAMES BROWN IS DEAD

*La noticia me la contó Andrés Calamaro esta mañana en su blog (cómo cambian los tiempos ya y la manera de informar) y luego pensé que no era azar que Calamaro escribiera una canción popular por estos días en Argentina que dice: "feliz navidad sangrienta (...) te lo dice mi corazón en venta" porque si que es difícil bailar en una cama de hospital. A James Brown estas palabras


el primer funk triste se escucha en toda nación
abrió el cielo y se llevó el amor
james brown llegó
y después de cárceles y canciones
su sex machine rompió

los ángeles dicen fuck

el sol in my soul
y el funk en tu corazón
james brown enseñó a bailar a michael jackson lo que david bowie nunca olvidó
el moonwalker de dios

sólo él podrá decirlo hoy: I Got You (I Feel Good)
mientras el coro canta Please, please, please
...no te vayas ya, ahora que te vas
hay silencio en esta catedral sin bienaventuranzas
y está mudo el suelo que ayer era reino de danzas

si los titulares no mienten esta vez y el padre del soul murió
todos estamos hoy huérfanos del alma

sábado, diciembre 16, 2006

SALMÓN



Voy a olvidar al olvido y dejaré todos los poemas atrás.
La vida a veces esto: una hilera de vasos vacíos
al final de un bar lleno de sueños perdidos.
Preciso nuevas canciones, 
otro soundtrack, memory went back
y salir a matar a Juan.

No pidas más rezos, 
recibe la extremaunción.
Tu ángel de la guarda ha bajado la guardia.
Los gatos de los suicidas han perdido algunas vidas.

He puesto todos mis nombres
en la lista cosas que dejaremos de usar.
Hoy no he visto el sol; todo el día ha sido noche para mí.
Soy salmón 
nadando a contracorriente por el río del tiempo,
en ningún reloj de arena los minutos corren hacia atrás.

Ya va creciendo Peter Pan.

jueves, diciembre 07, 2006

BAJOTIERRA Y SUS DÍAS ADELANTE


Seña y reseña del regreso de una banda que Medellín extrañaba tanto. 
De vez en cuando decir Volver no es hablar de un tango.




Acabo de encender mi detector de mentiras. Nada de lo que escriba aqui puede ser falso porque el pulso sobre el teclado me delataría. Miro cómo la aguja señala la veracidad de estos apuntes: aquel que durante años diste por muerto camina entre nosotros, y ya no es más un fantasma que se acerca para marcharse luego dejando atrás el efecto doppler de canciones que se van como miradas perdidas. Algunos asuntos del pasado regresan para mirar al futuro y recordate lo que no querías olvidar: si está vivo no está enterrado aunque le llames Bajotierra. Cada movimiento produce ondas en el cemento. Aquí están otra vez y no van a parar contra la pared de hacer ruido. Toda la noche es la,la,lá,la,la,la,lá. Y no van a parar de hacer ruido toda la noche. Bajotierra ha vuelto con nuevas canciones para estas superficies.

Dos asuntos obligan esta seña y reseña: un disco nuevo (Los días Adelante) y un concierto (diciembre 7, que más que concierto era una cita). Y el lugar lleno de oídos dispuestos a encontrar nuevos motivos para volverse a reunir. La ruta recorrida por este grupo desde los noventa hasta 2006 es también la biografía de una ciudad que ha cruzado por horas difíciles, sueños fáciles y mañanas gloriosas sin dejar de bailar al beat del corazón.

LADO A /El disco/ 
En tiempos del zapping global pasa por este canal y no dejes de mirar la señal; La Policia del Amor está dispuesta a ser tu Vigilante. Ellos traen canciones precisas con el ritmo de Los Días Adelante, porque saben hacer música sin la nostalgia de la estatua de sal que se quedó mirando atrás. Y por eso mismo Bajotierra, aún con los músculos fuertes y lozana la piel tiene marcada la frente con la palabra Leyenda. Teniendo presente este precedente presenta hoy su trabajo más intimista en la historia de la banda. En 12 tracks llevan puntos que unen a medellin, bogotá & N.Y. en el proceso de convertir en realidad lo que era una ilusión. Y un limpio minimalismo -y animalismo casi rupestre- en el diseño presagia la limpia bestia que la habita. No busques aqui el atrevimiento adolescente de Sala X, no explores en busca de la polaroid de 1992 en su homónimo Bajotierra, no esperes la crónica del dolor y la fiesta de Lavandería Real. El tiempo es un efecto fugaz y Los Días Adelante suena a lo que habría de llegar. Este milenio que despierta nos enseña un virus, peligrosa enfermedad, que se propaga por no dejarse contagiar de nada y que se llama Soledad. Este disco es vacuna contra eso y otras cosas más.

LADO B /El concierto/ 
Afuera brillaban las velitas de diciembre como cuando alguien junta todas sus esperanzas en una llama que llama a un milagro. Adentro los abrazos de amigos que han dejado de verse pero mantienen el cariño intacto fueron el adelanto del reencuentro con viejas canciones (ojos enfermos, sala X, el pobre, justiciero, slam dance, jimmy garcía, somos violentos, todo bien...), con nuevas viejas canciones (reina del hielo, vigilante...) y nuevas canciones (¿cuánto es duro?, los killer monkeys, has tu vida, ondas en el cemento...) y una formación que dijo adiós vientos hola nuevos aires con teclado sumado a la receta básica del sonido crudo que hoy ha cocinado Bajotierra. Hubo alegría, es cierto. Hubo pogo, como no. Hubo coros en la garganta de todos, es natural. Hubo aplausos cerrados, claro el corazón estaba abierto. Pocos pueden responder con dignidad, talento y música al hecho de ser de verdad eso que llaman: una banda de culto. Y hubo una hermosa comunión cuando las voz subterránea de Lucas G. se hizo una con el pregón parlante de Camilo S.
Todos aquellos que alguna vez tuvieron el apellido Bajotierra estaban allí: unos sobre el escenario, lógico. Otros entre el público, detalle de caballeros. Y uno más, Federico L. (quien conoce su sonido desde adentro y desde afuera) nos brindó entero a este trío (Lucas - Papocho - Elduque) de cinco (+ Alvarez & Cárdenas) que es padre y hermano de todo lo que aquí hoy puedas llamar rock.
Al final el bis de la emoción con canciones ya escuchadas en el recital, lo que demuestra lo joven que está hoy está este viejo grupo, actualizando el repertorio de ayer con el sonido que dejó la nostalgia atrás y que son surcos del pulgar de su huella, seña de identidad. Ya sin cover de The Clash.

Aquí están, nueve años después, nueve vidas después también, dispuestos a recobrar el lugar que nunca nadie les quitó. Bajotierra is back. Tantos días han quedado atrás. Estos son los dias adelante.




martes, diciembre 05, 2006

BEDTIME STORIES
(fragmento de un cuento)
En el mercado negro venden caras las sonrisas, por eso prefiero conquistarlas al final del día. Todo lo que haces desde el amanecer hasta el después es coleccionar motivos para contar una historia que te acompaña antes de dormir. La vida también es eso; juntar respuestas para la pregunta casi automática que alguien te dispara sin silenciador: ¿hoy qué has hecho?
La torpeza tiene mil maneras de esconderse entre mis manos y me resulta difícil dibujar el itinerario del día cuando llega la noche aunque a veces lo intento. Lo dijo otro y lo dijo bien: tengo la palabra fácil pero el labio complicao. Debe ser que de pequeño no me contaban historias de aquellas que los padres encuentran para buscar el sueño de sus hijos.
En casa el sonido de los últimos silencios era el de los muebles de la sala buscando de nuevo su posición perdida por el paso de los cuerpos que nos habían hecho visita en la tarde con perico & galletas. Y los otros sonidos ya eran ruidos que nos quitaban la tranquilidad de llamarnos familia. Una voz que sube, otra que discute más bajito (ve que vas a despertar a los niños) y de súbito una calma que nada calma, que no duerme en cama. También habían canciones de fiesta que no esperaban fechas especiales para hacernos especial la noche. Al arrullo de tambores dormimos tantas veces pero en la entraña de aquel cuero no escuchaba yo ningún cuento. Por eso me cuesta al final del día contar una historia cuando me preguntas ¿hoy qué hiciste?
Ahora que lo pienso d-e-s-p-a c-i-o hoy sólo he pensado en encontrar una bonita historia para cuando suene el teléfono y poder contártela al oído. ¿Me escuchas? ¿me escuchas?

jueves, noviembre 30, 2006

Canción de amor
para la ciudad
que me enseñó a decir amor

Curiosas maneras tiene la vida de permitirte decir lo que sientes. A veces, incluso, encuentras caminos que hacen posible que tu voz se escuche más allá de lo que tu imaginación alcanza. Y suceden pequeños milagros. Siempre he escuchado canciones a ciudades que sin visitarlas ya las conoces porque sus letras son declaraciones de amor escritas incluso desde el lugar del que acepta que la ciudad no te enamora todos los días y sin embargo.

Cuántas veces New York por Lou Reed & Woody Allen, cómo no Madrid por Loriga & Sabina o Buenos Aires según Borges o García. Y una canción nueva por estos días llamada Bogotá. La ciudad que no es escenario sino escena es mi vecina y mi asesina. A esta ciudad escribí -hace poco más de un año, creo- con palabras e imágenes la constancia de lo que conozco y siento. Así como G. Arango escribió Medellín a solas contigo, ratifico y descubro que cada quien puede dar su constancia de esta que también es su casa. Mi relato aquí es la constancia de un testigo y también de un sobreviviente. Todos somos protagonistas de nosotros mismos. Y esta es mi Lovesong. Pequeña serenata diurna de un habitante contemporáneo.

Estas palabras que también son video se llaman Del Miedo a la Esperanza. Y es una de las herramientas con las que mi ciudad se presenta al mundo que existe (si que existe) después de estas montañas. Sólo fabulé el personaje del padre hablando a su hija, todo lo demás también es cierto.

Atendiendo al pedido de alguien que aqui no nombro dejo lo que me pide; las letras que juntas se llaman guión literario y que se pueden escuchar & ver con el cariño hacia un equipo que lo hizo posible en www.medellin.gov.co en el apartado de esa página que invita a conocer Medellín. Punto & aparte, afuera preámbulos.


Medellín
Del Miedo a la Esperanza

Medellín, Medellín... tantas cosas se dicen de vos. Yo sé que la realidad completa no cabe en unos pocos segundos de noticiero o en las líneas del periódico de ayer. Ninguna ciudad está resumida en un titular de prensa. No creo que Londres sea sólo una bomba que estalló, sé que ciudad de México no es la noticia de un secuestro y estoy seguro que New York no es la hija del temor. Podría hacer una larga lista. Cuando me cuentan el mundo por fragmentos entiendo que juntar esos pedazos no hace un espejo.

Quisiera que tanta gente conociera esta ciudad como la conozco yo, como la conocemos los que hemos visto el color de un atardecer en Medellín. Me gusta recorrerla siempre un poco más para que me cuente los secretos de un lugar donde la vida siempre insiste en palpitar.

¿Sabes cómo es este paisaje? Las montañas que rodean este valle son el abrazo con el que despertamos todos los días, con el ánimo cierto de nuestros mejores propósitos. Todas las calles de mi ciudad conducen a un lugar donde nace una sonrisa. Porque así somos incluso en las horas más difíciles. Tienes que estar aquí para verlo.

Aprendimos a poner las dificultades de nuestro lado, la geografía incluso; caminos que se hacen avenidas, senderos que se transforman en escaleras al cielo, el Metro que nos cambió la vida y el Metrocable que es el asombro acariciando la ladera de barrios marginales a donde algunos piensan que sólo había llegado el olvido y hoy hasta sus preocupaciones cambiaron. La ingeniería y el ingenio nos acercan a todos.

Es fácil encontrar el amor en Medellín. Vivir nuestra ciudad es estar dispuesto a enamorarse. Recuerdo la ingenuidad y ternura de mi primer beso y las flores que llevé el día después, porque hay flores para todos los días, siempre estamos en estación.

El campo define el mapa de esta ciudad, el verde es el color con que podrías pintarlo, está donde tus ojos quieran mirar. La montaña y el valle nos dan de comer y el agua nuestra nunca falta; los riachuelos son hilos de vida en toda esta topografía.

Crecimos escuchando que Medellín era el corazón industrial de Colombia. Y no ha dejado de serlo. Por aquí pasa el mundo; cada día escucho más acentos distintos que llegan atraídos por los negocios y los eventos, por las ferias y los congresos que aquí encuentran casa, hogar y sede.

Oportunidad también es otra manera de decir Medellín.

Alguna vez casi pierdo un hermano; las enfermedades son así. Pero en el silencio de hospital se escucha el murmullo de los milagros. Y la salud vuelve de la mano del talento de alguien a quien llamo doctor. Yo no soy el único que cuenta esta historia, los trasplantes son tantos... los avances en cirugías, las investigaciones científicas...
tantas personas vienen de países distintos en busca de la esperanza que aquí encuentran.

Tenemos un presente y un pasado lleno de orgullos, es cierto. Pero también una historia que nos hizo hermanos en el dolor, llevamos las marcas en la piel de la memoria, por eso nuestra primera apuesta es por la vida. Y vamos ganando. No decimos convivencia, la estamos respirando.

Hubo un tiempo en que a los aeropuertos nuestros sentías que sólo se iba para decir adiós. Nuestro calendario ha cambiado los días y las terminales han vuelto a ser la puerta abierta de las bienvenidas y los abrazos. Porque Medellín siempre te da un motivo para regresar.

Uno vuelve para salir con ella a tomar café, para ir a cine y regresar a pie, por la alegría de aquella fiesta, por esa mirada que no puedes dejar atrás, por la comida que sólo se hace aquí, uno se queda para ver cómo envejecen los barrios viejos y cómo crecen los lugares nuevos, uno visita el Museo de Antioquia para que la historia te hable al oído y acariciar un Botero bajo el sol.

Uno sabe que el amor está en un parque y se detiene a espiarlo con cariño. Tantos sitios esenciales que cada uno de nosotros tiene un mapa propio para enseñarle a los amigos.

El corazón de nuestra ciudad tiene nombre de barrio. La escuela está allí y en los ojos de niñas y niños se ve que el futuro ya empezó. La educación es la nueva piedra que esta ciudad fundó.

No tenemos miedo a soñar. Y nos parecemos a nuestros sueños. Medellín tiene rostro, tantos rostros que construyen juntos las posibilidades de mañana. Nunca podré decir a qué suena esta ciudad. La música es generosa y se escucha en balcones y rincones, en el violín de un niña de barrio que no piensa en armas porque prefiere sinfonías. Y la alegría está en las calles, este documento de identidad nos dice que somos latinos y que no podemos dejar de bailar. Todas las músicas que tu oído conoce son parte de la banda sonora de esta película que llamas Medellín.

Ah, y siempre la feria de Flores para recordar como se hizo la tierra de los antioqueños, el traje de luces en navidad con que se viste toda la ciudad. Y todas esas fiestas que son llamados para que la gente salga a encontrarse. Y recordamos que crecimos juntos.

Yo siempre vuelvo a casa y siento que mi lugar está aquí porque en el abrazo de mi hija descubro que quiero que ella crezca en Medellín.

En los últimos años
Medellín ha pasado del Miedo a la Tranquilidad
Y de la Tranquilidad a la Esperanza

miércoles, noviembre 29, 2006


ESTA ES TU CASA

Llámalo panfleto, yo le digo consigna. Con algunos amigos insistimos en mirar a los ojos a tantas personas que conocemos en barrios tan altos y en riveras tan bajas, en cruces de caminos, en paraísos fantasmas. Realizamos algunos gestos en los que el arte ha sido buena herramienta para generar conciencia -al menos en la nuestra- y en medio de esta empatía despertar un genuino sentimiento de compañía. Mientras tanto en algún noticiero de esta semana dice el director del DANE que los desplazados en Colombia no conocen el frío de las calles en las ciudades, que no los busques allí, que ahí no están. Pareciera que no conoce el doctor la realidad que cambia la cosecha en el campo por la mendicidad de migajas en la madrugada afuera de un minimercado sin abrir, eso a lo que llaman El Recorrido y que no es más que la procesión de la tristeza que trae el hambre y se lleva la dignidad del hombre. Los Desplazados esperan el día de llamarse Los Regresados, cruzar la frontera de Los Asentados y no sentirse extranjeros sin haber visto jamás su foto en pasaporte alguno. Dejo aquí algunas palabras que acompañan las fotografías y la iniciativa de Luigi Baquero & Marta Salazar.

*
Irse sin querer marcharse. Huir incluso de la propia vida.
Gente que mueve su casa como caracol sin caparazón
Cuando tu casa no es más tu casa. Y después de la huída no encuentras bienvenidas
Tres millones de desplazados en Colombia
Vienen desde el olvido y su pasado son recuerdos de un pasado que mal pasó
Es la historia de los que pierden su historia
Y no tienen más patria que el suelo perdido
Refugiados sin refugio que repiran el aire en que no estás
Todos merecemos un lugar al que podamos llamar hogar
Por la dignidad de un techo que no sea futuro cerrado bajo cielo abierto.
UNA CASA PARA TODOS





miércoles, noviembre 22, 2006

El Olvido Que Seremos empieza a dejar recuerdos. La presentación del libro de dos veces Héctor Abad. Y contar que el corazón sabe recordar.
AYER
Ayer fue el bautizo de El Olvido que Seremos, el libro que nos saca de Amnesialand; ese lugar donde todos prefieren el olvido porque disipa lo malvivido. Ayer, después de haber cerrado las páginas de un libro que tengo abierto en el pecho me encontré con las líneas vivas de historias de muertos que, como dijo Abad recordando a Fernando González, no son ausencias sino presencias porque han estado vivos con vigor en labios de esa familia que escribe la palabra Dignidad con cada letra de decir Memoria.
Cuando Literatura y Realidad se encuentran el mundo gira de maneras extrañas y te cambia hasta las entrañas: lo que para alguien afuera de esta geografía y de los periódicos con los que crecí será una novela sobre las posibilidades e imposibilidades de ser humano, resulta ser la biografía de tantos que no se llaman Héctor Abad pero que podrían voltear a mirar escuchando este nombre porque esta también es su historia.
Ayer en la Torre de la Memoria, en la sala Manuel Mejía Vallejo todos estaban presentes (incluso los ausentes) celebrando la vida de poder contarnos esta historia que jamás debió ser escrita, porque jamás debió vivirse. Y volví a ver los rostros de tantos a los que leí allí entre frases que el valor, el cariño, el dolor y la tinta convirtieron en personajes de libro. Y me encontré con Héctor Abad Gómez y Marta Abad Faciolince entre hermosas canciones tristes de Coral y bellas melodías alegres del cuarteto que debió ser quinteto de Claudia Gómez, Pilar Posada y las demás que tenían cruzada una amiga en la garganta.
Ayer escuché el llamado a los Recuerdos de Mañana: cuando los pájaros sean algo que todos los cielos extrañen (Y el día esté lejano, advierte Barba Jacob) y tengo presente que el futuro es algo que ya empezó mientras en la presentación de aquel libro no respirábamos aire sino amor. El amor después del amor.
Ayer Héctor Abad Gómez lucía su última camisa blanca. Ayer Héctor Abad Faciolince vestía de negro pero no eran de luto su abrazo y su mirada. Y recordé que lloré en la librería apenas en la línea de empezar. Y esas lágrimas primeras que desde el epígrafe estuvieron conmigo dieron paso a sonrisas también en ciertos pasajes después de dejar cierta rabia atrás y al final me quedé con la sonrisa de saber que personajes entrañables como las que trae El Olvido... son personas nacidas del corazón y no de la imaginación. Como tantos sueños nacidos en Medellín, que es ciudad y también cicatríz.
Ayer estuve allí entre los tantos que ahora son, además, páginas de libro y los apretaba con cariño la misma mano que los escribió. Ayer recordé lo que el viento del olvido nunca se llevó: All We Need Is Love.

viernes, noviembre 17, 2006


Reseña de un disco que todavía no escuché
(y sin embargo me gustó tanto...)

PALABRAS PALA, PALABRAS

Las canciones guardan la virtud de darle al aire nuevos átomos inestables. Con las canciones aprendí que es posible respirar recuerdos. Las canciones siempre han sido un paisaje donde perderse es una manera de volverse a encontrar. Y son un tesoro ingrávido que viaja en la levedad de los días más graves para llevarte adentro del pensamiento de otro que sintió lo mismo que vos con mejores palabras. Una canción es el mapa que alguien te dejó como rastro mientras se adentraba en la Calle de la Sensación. La ruta del ladrón -que llamamos compositor- que descaradamente canta al mundo con la insolencia del que sabe que no hay mejor lugar para ocultar un corazón que dejarlo a la vista de todos.
Esto me ha pasado con el nuevo disco publicado por Pala aún sin escucharlo, un trabajoobradeartepequeñopedazodecielo llamado Palabras como lógica derivación de su nombre y consecuencia del oficio de este autor. Porque si algo no podría ocultar (aunque quisiera) es su cínico talento al momento de escribir letras que más que canciones son himnos, que son retratos y a la vez relatos, que siempre son una declaración de principios que allí donde termina la guitarra nos encuentra dispuestos a entregar lo que no teníamos mientras llegamos al final sólo por el placer de volver a empezar.
La cartografía de las ciudades que conducen al corazón de Pala está presente y desnuda adentro del tracklist. Bogotá sin Santa Fe y la vieja Europa y la Habana Vieja, Buenos Aires que soplan sobre Medellín y un barrio que igual que un tango te taladra la cabeza. Todo lo odiado y también lo querido, lo que por humanos nos hace divinos se escapa como suspiro y también como grito, como lágrima o como flash... bien sabe Carlos que decir Amor es escribir Hernán y pronunciar Piedad.
Con Palabras viaja Colombianito, un bonus disc algunos dirán. Otros sabemos que no había cajón tan grande que pudiera guardarlo porque lo que ahi vive es también la historia de un país al borde de sí mismo. Y no hay más peligroso abismo. Sonrío al saber que muchos podrán escuchar composiciones que han compuesto mi mirada perdida. Por Siempre Vuelvo a Casa conocí a Ana María y desde ésa canción supe que la amaría. No podía yo seguir con el peso de guardar más ese disco en casa sin poder ponerlo en oídos de todos de la misma manera que soy incapaz de robar un Rembrandt para no mostrarlo a nadie.
Discupará el Olvido, que todo lo une, que hoy no enumere el catálogo de logros de este Artista. Que no haga lista de los títulos ni los valiosos nombres que hacen de Palabras el flamante disco de un solista, pero jamás de un solitario. Disculpará el desconocido la vanidad de mi sonrisa porque aquí me encuentro, honesta y discretamente, reseñando la existencia de este disco que vence la espera que la esperanza nos había prometido. Yo soy el amigo que nadie menciona de Oscar Wilde, el último borracho que salió ayer de la fiesta de Sabina, soy el extra de aquella película de Wenders que nunca viste, fui confidente del último secreto que dijo Vallejo y también la sombra desenfocada en cada foto de la histeria de los Beatles. Soy todos ellos y también algunos más porque conozco la gloria de conocer de cerca a un hombre que merece todos lo reflectores. Yo sé como se sienten los hombres que son prójimos próximos de los grandes nombres porque allí donde dice Pala decid Amigo.
Todavía sin escucharlo se bien que Palabras es parte del patrimonio nacional. En muchos kilómetros a la redonda nadie escribe canciones como esas. Siempre agradeceremos que alguien que escribe primero lea -y Pala lo hace-, siempre agradeceremos que alguien que cuente la vida primero la viva -y Pala lo sabe-, siempre dirán que no hablamos de nada cuando hablamos de amor... pero Pala lo dice todo.
Si, ya sé que aún no he escuchado este disco. Pero hay certeza en esta sensación; no está en mi oído y ya me gustó: está en mi corazón. De algo estoy seguro... sus canciones hacen más liviano el aire que respiro.

lunes, noviembre 13, 2006


UN ALBUM DE PREGUNTAS

Salimos a la calle a coleccionar preguntas. Volvemos a casa sin semilla de respuesta. Afuera otro reinado de belleza en la ciudad más bella mientras las murallas no detienen el salitre de la pobreza de esa que ahora llaman La Tercera Cartagena. ¿Reinas de cuál nobleza? Los únicos noticieros que parecen magazin son los de mi país, hago zapping y no veo nada así en lo que transmiten afuera de aquí, en otro lugar las noticias son noticias mientras acá nos entretienen con titulares de pasquín al mediodia con farándula de tarde entera ¿Quién dijo que el novio de una actriz era noticia nacional? Otra vez el invierno hace un rio con la tranquilidad de un pueblo que olvidó el viejo dicho que dice prevenir para no lamentar. ¿Hace un año pensaron que no iba a volver a llover? Un nuevo disco de Aterciopelados comienza otra vez, de verdad, a ser suceso musical ¿Y aquí en qué emisora lo han puesto a sonar? La cartelera de cine tiene anuncios de nuevas películas gringas de terror, todas son parte de la ola del remake japonés, el horror que te hace abrir los ojos tiene los ojos rasgados. ¿No encuentran los norteamericanos en ellos mismos algo que los pueda asustar? Y ya que hablamos de allá... Uribe vuelve a viajar y lo ha hecho tanto que su visita ya no es de Estado porque el viaje mensual a USA es su estado natural ¿Y en Washington quién sabe que él está allá? Pasando el dial deportivo encuentro a Envigado Futbol Club en la segunda división y hablan del partido en el que dijo adiós. ¿Habrá algún comentarista que diga que a este equipo el gol que lo eliminó fue la bala que a su dueño mató? Ciertas cosas no se preguntan en Colombia. ¿Ciertas cosas no se preguntan en Colombia?
Mientras huyen tres congresistas, mientras otra cámara dispara su flash, mientras el dólar baja, mientras el hambre sube, mientras estrenan otra telenovela, mientras el reality nos robó la palabra realidad... Te invito a llenar con tus caramelos más escasos este álbum; hoy me ha dado por coleccionar preguntas, por sacar a pasear a mi genuina ingenuidad y he recordado la pregunta del niño ciego: ¿de qué color es el viento?

martes, noviembre 07, 2006

LA NiÑA MIRADA & LA MiRADA dE LA NiÑA
En los ojos de una niña he visto a Thelma & Louise; ella andaba buscando el precipicio perfecto. Pequeña princesa que jamás será la reina del baile. Huía de casa donde humeaban los restos de una guerra a la luz de las velas. Era domingo y dios, como es costumbre, había salido a descansar y no dejó a nadie a cargo... por eso no hubo respuesta a sus oraciones. Los vecinos la vieron caminar con su ropa de siempre y la tristeza acostumbrada que juntaba en sus lágrimas todas las lluvias del peor invierno. Yo ví llorar a un fantasma.
Quisiera encontrar el lugar donde el amor no se equivoca con su manera de poner palabras erradas en nuestra boca. Quisiera haber dicho justo lo que ella necesitaba escuchar pero estaba yo tan lejos como puede estarlo un desconocido: a un nombre y un corazón de distancia. Y nada te hace sentir tan impotente como prometer un futuro mejor a alguien que jamás volverás a ver.
A veces, sometimes, abre el cielo y sólo llueve dolor.

sábado, noviembre 04, 2006


CANCIONES DE FE Y DEVOCIÓN

Angel de la guarda don`nt let me down
Y no me dejes caer. Soy la tentación
Y de mi, todo el mal
Volver con la frente marchita
que es toda la fortuna de mi pobre corazón
Evaporada la lluvia del diluvio universal
algunas gotas se quedaron en los ojos de los tristes.
Y de los que lloran de alegría
éxodo y tango y lunes
El cuerpo que danza no precisa rezar
dios lo sabe. Y llueve. Y no llora
Al ángel de la guarda le digo que no baje la guardia
Que con bien te guarde
Así sea
dios nos salve
Eso sería mucha gracia
Volver
Como siempre, tan sólo, se vuelve
al primer amor