Relato de pugilato
Suena la campana. El Hombre Triste empieza otro round contra el hastío cotidiano.
Equilibrista de palabras, palabrista. Junto silencios para llegar a un poema que no alcanzo jamás.
No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
(Batman. Why so serius?)
La noche del caballero de la noche
Todavía más oscuro y más rentable. Todavía más oscuro y más interesante. Murciélagos en la noche, murciégalos en mi cabeza: adentro de esta película puedes creer que es cierto lo increíble y entregarte al asombro de ver cómo se arma un rompecabezas de mecánica celeste. El enemigo de hoy es el terrorismo -otra vez para los norteamericanos- ahora vestido de Guasón, con la sonrisa dispuesta a llevarte al espanto.
Es definitivo: Batman en el cine está muy lejos de los comics y más cerca de la novela gráfica (perdón, Tim Burton) y brilla más mientras más negro es su traje. Por supuesto que Heath Ledger tiene la sombra del ausente en el brillo de los reflectores que lo miran, pero no lo miras como un dead man walking porque su actuación es vital y delirante: intimida con el gesto y el silencio del macabro clown mientras su voz se encarga del resto.
Christian Bale parece sentirse más cómodo como Batman que haciendo de excéntrico chico rico, debe ser porque detrás de la máscara están todos los tormentos. Los demás, que son tantos, están todos a la altura de sus nombres con lo que te garantizan la sonrisa aunque no sea el papel de sus vidas.
Gótica sigue encontrando en Chicago el lugar de sus espejos, espejismos y afectos y este niño que llevo adentro con todo lo demás que ha visto ha salido más que contento. Pero también el adulto que soy reconoce que es imposible mirar esta película sin adjetivar cuando una cinta cumple con todo lo que te ofrece y además te da más. Christopher Nolan nos ofrece un motivo y una excusa para recordar que el cine también es esa magia en la que puedes creer sin resistencias..
Aquí nadie tiene poderes sobrehumanos, son sólo humanos que llevan adentro su peor enemigo, como todos. Esta noche ningún reflector en las nubes salvará a Ciudad Gótica pero si a las taquillas. Y la fe en ciertas historias.
Colombia tiene 3´300.000 personas desplazadas por la violencia (refugiados de guerra) que caminan país adentro su tristeza profunda. El más numeroso del planeta. Parias de su pueblo que sueñan con la tierra perdida y que quieren regresar al lugar de donde nunca debieron huír... Dejo aquí 2 miradas con los mismos ojos sobre el retorno necesario.
UNO
Volver no es un tango, es un sueño mil veces repetido. Dicen algunos que los muertos vuelven sobre sus pasos antes de partir. La verdad es que muchos vivos quisieran volver sobre sus mismos pasos para seguir viviendo, porque ya están cansados de partir. En el Nuevo Diccionario Cotidiano la necesidad de cambiar la palabra Desplazado por Retornado es ya una urgencia. Volver, volver, volver a ese lugar en el que no está el cuerpo pero si el cariño y todo aquello que llamaban destino. Todavía eleva sonrisas una cometa, todavía vuelan cartas, todavía las palomas llevan mensajes a los que no ves. Todavía es tiempo porque creemos en la dignidad y en la vida.
El retorno, el eterno retorno, lo lleva una canción silbada, un sueño de medianoche, una conversación de vecinos, el sabor de una receta hace años aprendida, el mismo vestido de la huída… Ellos, estando aquí, vuelven a su pueblo todos los días cuando la imaginación y la nostalgia se encuentran en la misma vía. Y la esperanza no se cansa de esperar el día en que se pueda regresar.
...Tantas cosas suceden a un corazón de distancia.
DOS
¿Cuántos recuerdos me llevan de vuelta al lugar donde partí? acostumbro en las noches regresar a mi cama, la que dejé hace tiempo, cuando me acuesto en esta otra cama y mientras duermo regreso en sueños a ese lugar que para mí se llama paraíso. Salimos de allí sin querer, salimos buscando paz y lo más parecido se llama Pacífico, donde todos los días la vida también está por empezar. Aquí tengo una casa que no es igual a la que llamaba hogar pero que es lo único que encontré cuando di todo por perdido.
No quiero que me digan Desplazado, no quiero que luego me llamen Retornado… sólo quiero que mi nombre sea suficiente para ser parte de mi pueblo, allí donde todos somos familia sin importar el apellido. No quiero que me descubras en listas negras, quiero que me encuentres trabajando en la vereda y seguro te invito a que nos tomemos juntos un cafecito, un aguadepanela.
¿Sabés? quiero volver a donde sea cierto que es verdad lo que pudo ser.