lunes, septiembre 22, 2008

(gente que veo por ahí)

Relato de pugilato

El Hombre Triste tiene rotos y desgastados sus guantes de box. Han sido tantos los golpes de la vida que hace años no pasa tiempo largo sin sentirse en pleno combate. Algunas mañanas, antes de poner pie fuera de la cama, siente que ya ha perdido por knockout pero no tiene más remedio que enfrentarse al ring de los días y se levanta como quien ha besado la lona con labios sangrientos. Sólo acaba de abrir los ojos y ya trae la mirada cansada. La Oda a la Alegría es una música que sale a la calle desde la ventana de al lado, nunca desde la suya. Tiene rotos y gastados los guantes, sabe que nadie tirará la toalla por él. Calienta el café de ayer y debe ser por eso que siente que la vida se encadena sin pausas de la misma manera que los cines rotativos de su infancia. Todo listo después de los movimientos habituales del ritual matutino. Incluso el polvo está en su lugar. Gira el pestillo, abre la puerta, el sol de frente ofende su rostro, unos pasos cortos y ya está en la calle. Va a enfrentar las horas por venir con corbata ajustada desde la esquina del cubículo de su oficina.

Suena la campana. El Hombre Triste empieza otro round contra el hastío cotidiano.

miércoles, septiembre 10, 2008

(Informes de la infamia)

CUESTIÓN DE ESTADÍSTICAS


Fueron veintidós, dice la crónica
Diecisiete varones, tres mujeres,
dos niños de miradas aleladas,
sesenta y tres disparos, cuatro credos,
tres maldiciones hondas, apagadas,
cuarenta y cuatro pies con sus zapatos,
cuarenta y cuatro manos desarmadas,
un solo miedo, un odio que crepita,
y un millar de silencios extendiendo
sus vendas sobre el alma mutilada.
(Piedad Bonnet)

La masacre de Trujillo, la masacre de El Salado, la masacre de Bojayá... la masacre que fue y la que vendrá. Y por algunos poros de la piel del dolor se cuela como tibio rayo de luz un poco de verdad. Por estos días se publican, ante los ojos que no quieren leer, los informes sobre el más pesado pasado que cuenta (con sangre de quién) cómo se escribe la historia que no entrará en libros de historia. Las clases de geografía que nos enseñan que existen lugares que sólo son visibles cuando se encuentran -en el mismo mapa- el olvido, la violencia y un asombro lleno de sombras. Unos asesinos celebraban con música en vivo cada muerte, cada ejecución, perpetrada cada hora durante dos días en el pueblo. Otros asesinos, en otro pueblo, jugaron al más bárbaro fútbol pateando sobre arena roja una cabeza recién cortada. Distintos asesinos, en distinto pueblo, brindaban mientras sobrevolaban para ver volar en astillas una iglesia donde buscaron refugio más de cien personas orando a un dios que -otra vez- no escuchó. Pequeño gran cuentito de horror es este enunciado de nombres que nadie nombra, de personas que se han convertido en números que rara vez cuentan… la palabra masacre ha pintado el cielo más ocre sobre el campo colombiano y ha puesto aún más oscura tu mirada. Carreteras cerradas por el ejército mientras allá a lo lejos el infierno está cerca y nadie puede socorrerlos sin autorización. El dinero enviado para la reparación de las víctimas que nunca llegó. Ricas tierras vendidas barato. Un pacificador sin paz en la conciencia. Tan manchada está la mano del cómplice como la del que disparó. Y tantas ausencias sumadas que, como diría Piedad Bonnet, son Cuestión de Estadísticas. Estoy seguro que esta vez la matemática no es una ciencia exacta.

sábado, agosto 30, 2008

(viendo viejos videos)

Stay (faraway so close!)


Susurran palabras al oído. Palabras que son silencio puro. Win Wenders los mira como ángeles que llevan el mensaje de un dios que ha muerto. Cambian sus alas por un plato de lentejas, cambian sus alas por un poco de dolor, cambian sus alas por un poco de color para sus ojos cansados de una eternidad en blanco y negro. Berlín no es el paraíso pero están allí con sus largos gabanes de invierno y frío buscando un bar donde puedan maldecir en paz. El Muro ya no está pero es cierto que aún los divide el recuerdo, no es verdad que todo cambie con cambiar un nombre. Los ángeles han conocido el rojo sólo después de las gotas que sangran en la herida abierta. Los ángeles susurran palabras que nadie escucha. Bono encuentra su más sincero falsete persiguiendo la próxima nota tan alta como un cielo sin santos. La música sigue en el aire.

Alguien dirá: “sólo es una canción”. Pero es suficiente.

martes, agosto 26, 2008

(ciertos versos ciertos)


No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
­como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
­envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

-de Poemas póstumos, 1968-


Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990)

lunes, agosto 18, 2008

Mudanza

"Empacar es condenarse a hacer memoria. A releer los anillos del tronco."
(Andrés Burgos, Mudanza, pág 179)

lunes, agosto 11, 2008

(Georgia vs Rusia / Games without frontiers)

Fuegos Olímpicos

La llama en el pebetero. En el pecho la medalla. En el rostro el esfuerzo. El cansancio en el músculo. Los aros por todas partes. La competencia en el satélite. El podio en la mira. Las banderas en el asta. Los himnos al aire. La lágrima sin medalla ni podio. la gloria en El Nido. En la pista el récord. La tribuna llena en el estadio. El aplauso cerrado en el coliseo. El silencio en las justas... Y una delegación en fuga: Georgia llega y pronto se va, ya no defienden a su patria demostrando fuerza y velocidad sino que desertan de la Olimpiada para entregarse a una guerra relámpago que promete dejarlos sin país y con menos vida. Los atletas se van y cambian tenis por botas, olivos por fusiles y se declaran listos a enlistarse aunque presienten que sólo les espera la derrota en forma de bombardeo porque esta vez pierde david contra goliat. Olimpic Soldiers. Rusia sonríe como quien sabe que no habrá sanción para este doping. Qué triste es esta certeza: son prematuros todos los finales cuando empieza una guerra.

miércoles, agosto 06, 2008

(diario de guerra)

Despertarse a disparar…

“matar gente se vuelve un vicio, como meter perico o fumar marihuana”.
H H (comandante paramilitar)

El hombre de las dos letras mudas tiene números de horror: dirigió dos frentes paramilitares y sumó tres mil muertos según su confesión hasta ahora. A eso le llaman Exterminio pero aquí es anécdota que se esconde fácil bajo la historia del matrimonio del hijo del Presidente o de algún asunto de farándula fácil de fotografiarse con otra polaroid que también se desvanecerá con el siguiente chisme. O con las imágenes exclusivas de una operación de inteligencia militar que por estúpido ingenio comercial alguien decidió publicar.

El hombre de las dos letras mudas habla cada día en voz más alta porque (dice) quiere que le escuchen la verdad pero le han respondido con la autorización de extradición. Dice que con su partida las únicas víctimas serán las víctimas por que nadie les dirá del destino de sus muertos ni de quienes ayudaron a que no respiraran más.

El hombre de las dos letras mudas tiene en sus ojos una extraña serenidad porque se acostumbró a la costumbre de matar y él mismo (dice) no se ha podido dar paz: le pidió perdón a cinco madres de desaparecidos y una de ellas sólo le dio un No… “Como me va a perdonar una madre por el hijo que le quité si ni siquiera me perdono yo”. H H habla de su vicio pero no de su desintoxicación. H H habla de la geografía de las masacres que cambió todo paisaje y ahora menciona a los políticos que le supieron ayudar “Hay políticos que nos buscaron y nosotros buscamos políticos también. Usted sabe que llegar al poder es muy bueno y los políticos hacen cualquier cosa para llegar al poder” Pero dispara nombres más lento que balas con su fusil. Dice que entró a secuestrar adentro de las brigadas militares y que en sus manos apareció el verbo desaparecer por exigencia de los que ayer fueron sus aliados con idéntico camuflado. El río cauca se hizo río sa(n)grado. Cumplidos veintiocho años empezó a matar y aún no tiene cuarenta de nacido el mismo que tanta tristeza ha repartido.

El hombre de las dos letras mudas viajará en el siguiente avión, se vestirá de naranja, nadie le dirá asesino y nadie le preguntará por el oficio del depredador, sólo hablará de kilos y rutas y cambiará años por datos, le recompensarán la ayuda con el derecho a su fortuna hecha sobre la sangre de los miles que desapareció y cruzará una puerta de salida con nueva identidad. Para él (no para las madres de la plaza) volverá a brillar el sol. Y envejecerá libre.


Entrevista al periódico El Espectador:
http://www.elespectador.com/impreso/judicial/articuloimpreso-hh-se-confiesa

miércoles, julio 23, 2008

(A propósito del Derecho a la Alimentación)

Música Triste

El hambre viene, el hombre se va. No hay música más triste que la balada lánguida de los platos vacíos. El compás de un estómago hambriento marca el ritmo de una danza que no permite pensar. La historia me cuenta que el hambre es madre de la sed (de venganza) y la mirada de un niño empieza a perder por inanición toda ingenuidad.

Los campos son generosos, el paisaje exuberante, la naturaleza dispuesta y las vitrinas de la ciudad están llenas… hay comida, eso es tan cierto como decir que lo único que se reparte por igual se llama inequidad. Nada está donde debería estar: la tristeza, otra vez, es el menú de hoy. Todas las leyes encuentran buen papel donde escribirse pero la realidad no tiene firme el pulso para verlas cumplir. En este momento alguien está deseando tener derecho a tener derecho.
La única guerra que merece lucharse es el combate contra el hambre y el campo de lucha está en la conciencia y los escritorios desde donde puede cambiarse el sentido a la palabra destino. Para que el instinto irracional no nos robe el pedazo de humanidad que ayuda a dormir al animal que también nos suele habitar.

La belleza de la siembra se encuentra con la tragedia de esta cosecha: el sabor de la nostalgia en la boca que sólo besa al recuerdo del sabor que nunca ha vuelto a probar. El cuerpo delgado de esperar el alimento que esta noche tampoco llegará. Tú dices tres comidas al día y le sumas algunas más, ellos no conocen más matemática que la del azar. El hambre viene, el hombre se va.



Texto escrito luego de ver unas (bellas) fotografías de Luigi Baquero que no tienen nada miseria y todo de dignidad al momento de hablar de este inminente problema nacional. Y en cada encuadre tantos colores como historias atrás... www.luigibaquero.com

martes, julio 22, 2008

(Batman. Why so serius?)

La noche del caballero de la noche

Todavía más oscuro y más rentable. Todavía más oscuro y más interesante. Murciélagos en la noche, murciégalos en mi cabeza: adentro de esta película puedes creer que es cierto lo increíble y entregarte al asombro de ver cómo se arma un rompecabezas de mecánica celeste. El enemigo de hoy es el terrorismo -otra vez para los norteamericanos- ahora vestido de Guasón, con la sonrisa dispuesta a llevarte al espanto.

Es definitivo: Batman en el cine está muy lejos de los comics y más cerca de la novela gráfica (perdón, Tim Burton) y brilla más mientras más negro es su traje. Por supuesto que Heath Ledger tiene la sombra del ausente en el brillo de los reflectores que lo miran, pero no lo miras como un dead man walking porque su actuación es vital y delirante: intimida con el gesto y el silencio del macabro clown mientras su voz se encarga del resto.

Christian Bale parece sentirse más cómodo como Batman que haciendo de excéntrico chico rico, debe ser porque detrás de la máscara están todos los tormentos. Los demás, que son tantos, están todos a la altura de sus nombres con lo que te garantizan la sonrisa aunque no sea el papel de sus vidas.

Gótica sigue encontrando en Chicago el lugar de sus espejos, espejismos y afectos y este niño que llevo adentro con todo lo demás que ha visto ha salido más que contento. Pero también el adulto que soy reconoce que es imposible mirar esta película sin adjetivar cuando una cinta cumple con todo lo que te ofrece y además te da más. Christopher Nolan nos ofrece un motivo y una excusa para recordar que el cine también es esa magia en la que puedes creer sin resistencias..

Aquí nadie tiene poderes sobrehumanos, son sólo humanos que llevan adentro su peor enemigo, como todos. Esta noche ningún reflector en las nubes salvará a Ciudad Gótica pero si a las taquillas. Y la fe en ciertas historias.

jueves, julio 17, 2008

(celebradas frases célebres)


Razones del ateísmo nacional

"El perverso de dios quería que yo fuera virreina"

...dijo ayer la Señorita Colombia (¿?) Tatiana Vargas cuando quedó segunda en el reinado de Miss Universo organizado por Donald Trump en Vietnam para promocionar unos hoteles que recién construyó en aquel oriente. Confirmado: Dios es venezolano o chavista, al menos por esta semana.
(polaroids desvanecidas)

Un chico llamado D.

Podía sentarse en cualquier lugar pero siempre se sentía como el último en la banca de atrás. Podía jugar el partido de su vida y ser el arquero que soñó ser, empatar cero a cero y sentir que había perdido por goleada una vez más. Podía levantarse en mitad de un día que se derrumbaba y encontrar mil maneras nuevas de caer más fuerte y desafiar, gravemente, la fuerza de la gravedad.

Sumaba años de vida a la vez que sumaba días de ingenuidad. Cada vez mayor, cada vez más pequeño. Lo vi crecer frente a mi y en su interior también vi un muro creciendo como un abismo entre el mundo y él mismo. Conoció la soledad rodeado de gente que iba a buscar la receta de la tranquilidad en una cajita pequeña de la que salían sus pastillas para antes de dormir y aplazar, de nuevo, el sueño de vivir. Nunca necesitó pistolas en sus manos porque sus ojos sabían disparar ciertas miradas de esa forma que no puedes olvidar. Encuentras gente así: cada golpe suyo al aire es sólo el presagio del vuelo de un boomerang. Saben hacerse daño sin saberlo.

Puedo decir que no puedo decir nada. Lo habitaban a la vez toda la violencia y también la absoluta ternura.

He conocido a Dr. Jekyll & Mr. Hyde.

domingo, julio 06, 2008

(¿ciencia? ¡política!)

El vestido nuevo del Emperador

También esperaban en la sombra los ensombrecidos. De la misma manera que desde la luz miraban los iluminados. Y una línea sin mancha siquiera de gris dividió este mundo donde peligrosamente en silencio se aceptó cual ley aquello de decir conmigo o contra mi como piedra sobre la que todo lo demás se levantó, aun a riesgo de caer. Lanza tus dados, sólo se puede estar a un lado de este tablero: o es el calor del brillo popular o es el frío del lado oscuro de la luna. No hay ecos en tecnicolor, el prisma se rompió. Créelo: también crece la sombra cuando se levanta el sol.

jueves, julio 03, 2008

(Rescate & Liberación)

Una mujer vuelve viva y lúcida después de morir tantas veces en el infierno que no pudo cubrirla de olvido


Primero la voz en la radio.

Luego la imagen de la espera en t.v.

Después la sonrisa desnuda recorriendo todos los rostros.

Más tarde la puerta abierta del avión.

Y -mientras bajaba la escalerilla hacia el primer abrazo- en sus pasos caminaron hijosviudashuérfanosniñosancianosprimoshermanos,
espososobrerosejecutivosdeportistasoficinistas,
ingenierosestudiantesdesempleadosmilitaresadoloridosreconfortados,
abuelasmúsicosdelineantesateosconversosdesplazadosreciénllegados,
periodistasamenazadosprisionerosliberadosconductores,
opositorescopartidarioscampesinoshacendadoslectoresanalfabetos,
representantesrepresentadosamigosdesconocidos…
en sus pasos de botas de caucho y selva todos caminaron hacia el mismo abrazo. No era sólo una mujer, aunque también eso es, claro. Es un símbolo. Y mucho más también.

Aquel día, en aquella tarde, en aquel país –por un momento- todos se llamaron Ingrid.

martes, junio 24, 2008

(...)

Puntos suspensivos

…Escribir. Por necedad o necesidad. Escribir con la urgencia más urgente que te acerca y te aleja de la gente. Escribir como único verbo que invita a la acción, como primera y última devoción. Escribir porque entre el latido y los dedos reconoces la obligación de la misma manera que el silencio también está en la voz. Escribir con sed y bajo el sol, también a la sombra del árbol mayor. Escribir con la certeza de ser parte de tu propia conspiración. Escribir como última religión. Escribir con odio. Escribir por amor. Escribir con la prisa a favor y también con la pausa por timón. Escribir para tejer telarañas que rompe el viento después. Escribir para recordar que somos olvido y tal vez. Escribir para encontrar la mirada perdida. Escribir porque es una cita. Escribir porque es el encuentro con uno mismo y también con el abismo. Escribir una lágrima para leer una sonrisa. Escribir a primera vista. Escribir desde la oscuridad del ciego para encontrar luz en mis manos…

viernes, junio 20, 2008

(Nómadas involuntarios)

VÍCTIMAS. Biografía de la melancolía.


Colombia tiene 3´300.000 personas desplazadas por la violencia (refugiados de guerra) que caminan país adentro su tristeza profunda. El más numeroso del planeta. Parias de su pueblo que sueñan con la tierra perdida y que quieren regresar al lugar de donde nunca debieron huír... Dejo aquí 2 miradas con los mismos ojos sobre el retorno necesario.


UNO

Volver no es un tango, es un sueño mil veces repetido. Dicen algunos que los muertos vuelven sobre sus pasos antes de partir. La verdad es que muchos vivos quisieran volver sobre sus mismos pasos para seguir viviendo, porque ya están cansados de partir. En el Nuevo Diccionario Cotidiano la necesidad de cambiar la palabra Desplazado por Retornado es ya una urgencia. Volver, volver, volver a ese lugar en el que no está el cuerpo pero si el cariño y todo aquello que llamaban destino. Todavía eleva sonrisas una cometa, todavía vuelan cartas, todavía las palomas llevan mensajes a los que no ves. Todavía es tiempo porque creemos en la dignidad y en la vida.

El retorno, el eterno retorno, lo lleva una canción silbada, un sueño de medianoche, una conversación de vecinos, el sabor de una receta hace años aprendida, el mismo vestido de la huída… Ellos, estando aquí, vuelven a su pueblo todos los días cuando la imaginación y la nostalgia se encuentran en la misma vía. Y la esperanza no se cansa de esperar el día en que se pueda regresar.

...Tantas cosas suceden a un corazón de distancia.

DOS

¿Cuántos recuerdos me llevan de vuelta al lugar donde partí? acostumbro en las noches regresar a mi cama, la que dejé hace tiempo, cuando me acuesto en esta otra cama y mientras duermo regreso en sueños a ese lugar que para mí se llama paraíso. Salimos de allí sin querer, salimos buscando paz y lo más parecido se llama Pacífico, donde todos los días la vida también está por empezar. Aquí tengo una casa que no es igual a la que llamaba hogar pero que es lo único que encontré cuando di todo por perdido.

No quiero que me digan Desplazado, no quiero que luego me llamen Retornado… sólo quiero que mi nombre sea suficiente para ser parte de mi pueblo, allí donde todos somos familia sin importar el apellido. No quiero que me descubras en listas negras, quiero que me encuentres trabajando en la vereda y seguro te invito a que nos tomemos juntos un cafecito, un aguadepanela.

¿Sabés? quiero volver a donde sea cierto que es verdad lo que pudo ser.


lunes, junio 16, 2008

(Adela en el carrusel)

Rezo por vos

La vida de Charly García toca sobre teclas rojas. En blanco y negro sólo su bigote bicolor que ya es amarillo. ¿Esta es la partitura de una despedida?

Kill Gil sigue en la gaveta, dejó caer del bolsillo filosofía barata y calza zapatos de goma. El tipo está verde, no lo dejan salir, grita con insistencia: “yo no quiero volverme tan loco” pero ya está vestido de rojo. Anda buscando un símbolo de paz, la ruta del tentempié, sin embargo ha vuelto a caer víctima de soledad, víctima de un mal extraño… es parte de la religión, comprueba que los dinosaurios pueden desaparecer en el aire.

Ya pasó El Aguante, Charly García no sólo vive adentro de sus composiciones sino que literalmente vive sus canciones: acaba de protagonizar, otra vez, Demoliendo Hoteles. Y uno podría empezar a pensar que sus canciones están llenas de premoniciones, de la misma manera que quien conoce al suicida interpreta cada gesto cotidiano como una despedida. Es la hora del colapso; una gran estrella supernova convirtiéndose en agujero negro. Igual, él inventó la profesión de estrella de rock en Latinoamérica y -ahora vemos- también su decadencia.

Charly dice: No toquen, no quiero que me toquen... y el rap de las hormigas se le sube por todo el cuerpo. La sal no sala y el azúcar no endulza. En la imagen del hombre atado a la camilla sin güisky ni rivotril pocos rastros quedan de su influencia en generaciones que, sencillamente, le dicen Say No More, plis. Sus actos tienen poco de excentricidad y mucho de sinsentido. Yendo de la cama al living te tropiezas con el fantasma de Canterville.

Una línea rota va de baires a Colombia: un boxeador salido de Palenque da golpes contra la locura, la drogadicción y el olvido. Antonio Cervantes es el campeón mundial que sólo adentro de su cabeza vive días de gloria. No puedo dejar de pensar que Charly García tiene idéntica sombra en este ring y se ha convertido en el siguiente Pambelé. Cerca de la revolución el pueblo pide sangre… rezo por vos.

martes, junio 10, 2008

(lo que ves en tevé)

El Cartel

Un disparo, dos disparos, tres caletas, cuatro cargamentos, cinco disparos, seis paquetes, siete sapos, ocho explosiones, nueve fincas, diez padrenuestros, papá... ¡coronamos hijueputa! La historia de este país la están contando del lado equivocado, que también es el lado acostumbrado: desde atrás del gatillo y no después del cañón. Aquí hablan los verdugos y callan las víctimas porque pocos escuchan la voz de los ausentes.

Ahora está de moda en Colombia poner el televisor cada noche para ver El Cartel, adaptación de un libro escrita por su autor para la tevé. El libro se llama “El cartel de los sapos” y el autor pasó de narco a guionista después de pasar pocos meses en una cárcel de Miami antes de convertir su discutible testimonio en best seller conseguible en cada semáforo. La historia de un delator que subió a mano derecha del cartel del valle, casi omnipresente en las guerras contra Escobar y entre los carteles y partícipe en la seducción de la corrupción que convierte en malos a los (pocos) buenos policias y quien todo lo logra a pesar de su alergia a disparar. Probó “finura” sin que nadie le pregunte cómo, sólo su ochentera ropa fina lo retrata. Andrés López López se llama (¿por qué nadie lo conocía si estuvo a la diestra de cada extraditable del Cartel del Norte del Valle?) Esta es la nueva versión de la realidad que los jóvenes que no crecieron al arrullo de los carrobombas están dispuestos a aceptar. No falta quien crea que todo lo que se ve en la pantalla es verdad. La ingenua ignorancia siempre tiene pereza de preguntar. Incluso si la mujer de sus sueños orina de pie.

Si pasas los ojos sobre la lista de los libros que popularmente se llevan a casa encontrarás que (salvo la bella excepción de El Olvido que Seremos de Héctor Abad) la regla confirmada es que la biografía nacional la redacta el que escribe con sangre y no con tinta su visión particular. Son literatos consultados el traficante, el guerrillero, también el paramilitar y el computador con copyright que acaban de incautar. Si lo veo bien hay poco de que lamentarse; lo que sucede hoy sólo es una consecuencia natural del morbo tradicional que privilegia el chisme antes que el argumento racional. Pero hoy, como nunca antes en esta violencia que no nos deja dormir y nos acecha al despertar, la voz de los callados –o mandados a callar- también se ha empezado a escuchar.

Dicen que la historia la cuentan los vencedores. Pero esta batalla la han perdido ellos; en sus cárceles y en sus tumbas, en la riqueza pasajera del dinero sucio está la demostración. Si, en esta necesidad de escuchar la Verdad, creemos que la luna sólo ilumina con su lado oscuro entonces habremos perdido todos…

PD/ Tres libros que pueden ayudar a entender la Colombia contemporánea en la que nos tocó vivir y resucitar: “Jamás Olvidaré Tu Nombre” de Patricia Nieto, recoge testimonios de víctimas de la violencia paramilitar escritos por ellos mismos luego de talleres de duelo. “Profeta en el Desierto” de Alonso Salazar, reconstrucción de los últimos años y muerte de Luis Carlos Galán justo antes de llegar a Presidente. Ah, y ya lo dije: “El Olvido que Seremos” de Héctor Abad Faciolince contando a su padre asesinado el médico defensor de los Derechos Humanos Héctor Abad Gómez.
Bonus Track: “El Palacio sin Máscara” de Germán Castro Caicedo, viaje a la intimidad del enigma que fue el holocausto de la toma y contratoma del Palacio de Justicia hace veinte años…. Algunos libros llevan adentro más certezas que “mil investigaciones exhaustivas” juntas.

sábado, mayo 31, 2008

(reporte del clima)

El Invierno de Dante

Cambiamos el fuego eterno por las lluvias que no terminan y el agua que es bendición también es castigo. Inundaciones adentro y afuera de los noticieros y avalanchas nocturnas se llevan el sueño y también algunas vidas. País de los tormentos y las tormentas. Los he visto con su rostro de desheredados y pies en barro. Qué distinta es la palabra damnificado cuando conoces su nombre y su historia desde antes de las tragedias. Todo es tan frágil que mi nombre y el tuyo puede estar en la siguiente lista, lo sabes. Llueve y el río magdalena es la casa de los naufragios, llueve y el río cauca quiere llegar más rápido y fuerte al mar, llueve y el río Medellín recorre un nuevo lecho, llueve y la tierra blanda tiende a ceder ante el peso de las angustias de quienes viven justo encima y terminarán abajo. Ya se escucha, otra vez, el rugido de la palabra derrumbe. No ha dejado de llover y ante el cielo caído a pedazos y raudales estamos condenados a este invierno.

Dante tiene un nuevo círculo para esta realidad que también es divina comedia.

He visto el paisaje de invierno en un rostro: las lágrimas también son lluvia.

miércoles, mayo 28, 2008

(cosas que pasan)

el (último) vals del tiro perdido

Sucedía en el tiempo en que la cortina de hierro todavía cubría la luz de algún sol y el frío de la noche hacía más fría la guerra fría. Sucedía en aquellos días que los árboles recién cortados tardaban meses en caer y los muertos sólo morían en el Pravda cuando el olor de la descomposición del cuerpo del líder no podía cubrirse más con tinta de formol en el periódico. Sucedía que los hechos nunca ocurrían cuando pasaban sino cuando los contaban, cuando era conveniente ofrecer un silencio distinto porque tampoco existían las explicaciones.

De esa época a estos días han caído muros en Berlín y torres en New York y hemos visto tristes finales a tantos principios que el mundo no ha dejado de caer entre una y otra orilla… no hay calendarios detenidos en mayo del sesentayocho pero si hay relojes que no avanzan en la selva y están lejos de cualquier romanticismo y también del comunismo y el único ismo cercano es el del terrorismo.

Desde allí reportan novedades con tufillo rancio como admitir apenas hoy que hace dos meses murió (¿o lo mataron?) el que llamaban Tirofijo que no era Marulanda sino Marín y que hace años había dejado la guerrilla aunque siguiera uniformado. Y digo que la dejó porque las FARC no guardan nobleza ni son guerrilla porque están atrincheradas detrás de secuestrados y campos sembrados de minas y veredas que sólo cosechan olvidos y recuerdo de pueblos tomados y huérfanos tristes con odio y viudas aún más tristes y narcotráfico próspero y bombas estallando en la memoria y cuentas solventes en bancos en el extranjero y rolex con el tiempo detenido en el pulso de la guerra.

Sucedía en el tiempo en que la cortina de hierro todavía cubría la luz de algún sol y el frío de la noche hacía más fría la guerra fría… sucede que pasó de recuerdo a flashback. La noticia de guerra mil veces escrita y por millones esperada ahora es una anécdota... mientras descubrimos juntos las muertes escondidas que ven la luz, pienso: ¿cuántos fantasmas más caminarán entre nosotros?

martes, mayo 13, 2008

(una opinión)

Cuando duerme el país

Llega la noche. Y en medio de ella, algunas madrugadas casi secretas. Hay decisiones de Estado que las toman cuando todos duermen y no hay quien escuche, ni voz que pueda protestar. Te duermes al final del mes y la primera mañana despiertas con los precios del costo de vida un poco más arriba y el bolsillo de la gasolina en llamas. Cuando duerme el rock and roll salen los demás ritmos a bailar decía Serrat. Aquí, cuando duermen todos, alguien en vigilia piensa en cambiarle a la tierra su órbita natural.

Ahora el asunto es el final de esto que llamaron “Justicia & Paz” y que no logró lo primero y lo segundo jamás. A las 2 de la madrugada la cúpula de la guerra paramilitar (14 criminales contra toda humanidad) fue extraditada con oscura luz de noche mientras las pesadillas no abandonan el sueño de víctimas y familiares de desaparecidos que se han quedado con la esperanza en espera y en puntos suspensivos ante declaraciones que, si aquí no las hicieron, desde Estados Unidos será más difícil escuchar. O, disculpen la malicia… ¿será que entre ellos alguno estaba por cantar una canción que no convenía ni silbar? No lo sé. Hoy he despertado pensando en Teresita Gaviria y en su rostro he visto a tantas madres de ausentes que, a pesar de su dolor, he conocido dispuestas a perdonar a cambio de una verdad. Una verdad que, aviones de por medio, está más lejos de lo lejos que ha estado de llegar.

Cuando duerme el país un silencio insomne sale a caminar… despiertan vacías algunas celdas mientras, en otras, anda presa una pregunta: ¿en qué estarán pensando más de 60 congresistas investigados y 31 ya apresados?

Mientras tanto, alguien desde el recuerdo de mi niñez y la televisión, encomienda en tus manos el día que ya pasó y la noche que llega.