sábado, mayo 26, 2007


(flasback)
un poema sin reloj y con el tiempo detenido en el pecho donde cambié el click del segundero por el beat del corazón. letras con las que también escribo mi nombre, las palabras del insomne. un poema de cuando en vez, ya ves.

MADRUGADA BLUES

Lento, lento, lento, slow
cada cuerda vocal en tu garganta es eco azul
del sur de tu cuerpo
un gemido, un gemido apenas
es la cálida evidencia de una fría madrugada
caricias sin nombre
buscan la región donde todo empezó
Una frontera cruzo con mi mano
sólo de tu mano
No quiero ser extranjero en tierra santa
Extraño la sombra de las noches contigo
Todo yo
soy hotel para tu hospedaje
ven y visítame
quédate un poco más
llévate luego, si quieres, todos los recuerdos de tu estadía
deja las sábanas sin tender,
yo lavaré esta ingenuidad mía
Toma una copa en este bar; la inocencia está servida
la pasión es buen coctel, la ternura para ti es el trago de la casa
Que la inconstancia de mis sueños no te ahuyente ni despierte
Ponte cómoda
en los últimos días de esta estación
luego nos veremos tanto tiempo después
Afuera llueve
Adentro hay sol
Madrugada blues. No escuches las malas noticias en televisión
Mírame a los ojos
Déjame mirarte
Tanto que quiero decirte está en el silencio
escúchalo
Abajo de un blues sólo puedes ser sincero. Nunca siniestro
Escucha el blues. Mi mirada negra. El centro de tus ojos es azul.

viernes, mayo 11, 2007


Volver
(carlos gardel)

Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor.

Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve
al primer amor.

La vieja calle
donde me cobijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.
Bajo el burlón
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.

Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.

Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.

Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.

Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenen mi soñar.

Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.

Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión,
guardo escondida
una esperanza humilde
que es toda la fortuna
de mi corazón.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.

Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.

Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.

domingo, abril 01, 2007

(pequeño cuento)

ESA CANCIÓN QUE LLEVAS ADENTRO


Gota a gota se agota el tintero y entonces a Joaquín no le extraña que su inspiración también se haya secado. Decide Sabina salir a la calle a buscar una canción pero no desemboca su boca en un bar como algún falso biógrafo habría publicado, tampoco espera la medianoche y la esquina de las putas en calle melancolía. Sabe quien le ha robado el mes de abril pero no ha corrido a denunciarlo. Joaquín simplemente sale, sin bombín, a buscar una canción que no está en Madrid según le han dicho justo en Atocha.

Por todos es sabido que el hombre que es discípulo de sí mismo vive en un recodo de Tirso de Molina donde llegan cada día más peregrinos que chicos devotos de jim a la casa de muertos de Montparnasse en busca de habitación en el Morrison Hotel.

Pero mientras no está el dueño de la biblioteca del piso medio han prohibido preguntar por él con lo que la noticia de su regreso también se ha perdido. Y es tan fuerte el silencio que se escucha que nadie ha dicho esta boca es mía. Ha salido Joaquín a buscar una canción y en luto se ha quedado su Jimena porque sabe que la próxima que cantará no la encontró con ella. Los libros en los estantes de su estancia han ido perdiendo sus letras, borradas por la ausencia de ojos que los acaricien y poco a poco Sabina tiene en casa la más grande biblioteca de páginas en blanco que nadie haya leído nunca ni jamás. Pero no lo sabe porque no está.

Le han seguido la pista por la ruta de sus pasos extraviados con el ánimo de encontrarle, han dibujado el mapa exacto de las ciudades que son carta de nacionalidad y en Buenos Aires no hubo Fito o Charly que advirtieran su presencia, tampoco en La Habana hubo Silvio o Fidel que dieran razón de él y en Ciudad de México fue oficio perdido preguntarle a un tal García Márquez Gabriel. Londres y Paris eran tan previsibles que, sólo por eso, era cierta la certeza de saber que allá no es donde se escriben las canciones con humo blanco de la nube negra.

Quisieron encontrar cenizas suyas en algunas camas en llamas pero no había huellas, indicios siquiera de besos o versos suyos. El planeta sigue calentando los días mientras el rastro frío de Sabina es el deshielo del último glaciar… porque ante ciertas catástrofes el único alivio es una canción que Joaquín Sabina no ha podido encontrar.

Fueron tantos meses en calendarios que han cambiado de estación y tantas estaciones de radio que han roto el dial con aquello que nunca debieron amplificar que ya no hay quien no extrañe a aquel extraño al que sin conocerle le llamábamos amigo. ¿Cuánto tienes que esperar para encontrar esta canción Joaquín? Si luego juraría yo que los tres minutos y medio que me das para tararear eran el oro que te sobraba del minutero de los relojes detenidos al que no buscas darle cuerda una vez más.


Después de tanto después, luego del quizás y del tal vez, del siempre, del nunca, de lo que ya ves, de algunas lunas de sueño en vigilia y la deuda por pagar de esas hermosas noches vividas, el telediario ha emitido la buena nueva que esperaba yo: Sabina ha regresado con la juventud en los labios y palabras por pronunciar como si nunca hubieran sido dichas, la savia de la vida es más sabia que cualquier lección, quien escuche esto nunca dirá lo que oyó… o sí, pero a baja voz: en Huelva estaba esa canción. Y la llevabas vos.

viernes, marzo 30, 2007

(pequeño cuento)
PARTE DEL AIRE

Aeropuertos del corazón… entra un vuelo, salen dos. Esta es la canción de las despedidas que no dicen adiós. Estoy en la vecina orilla donde empieza el mar de la caricia que nunca se olvidó. La ruta de los mapas perdidos ha encontrado nuevos caminos y eso es justo lo que debía ser. El planeta sigue con su manera sutil de girar y llevarte del frío al calor, del nunca al jamás, del siempre al quizás. Todos los días los mismos minutos que llegan son los segundos que luego se van.

Desde la pequeña ventana veo los aviones despegar y en su vuelo algo de mí también se va, siempre espero entonces que lo que ahora cruza el aire sea un boomerang y tenga la confianza al irse de pensar en regresar a sitios donde el afecto nunca les pedirá visa para volver a este corazón; aquí nadie les dirá que ya no están, porque conmigo sigue todo lo que alguna vez aprendí a querer… porque me habitan incluso las ausencias.

Cielo despejado, todos los vuelos están autorizados, turistas de la emoción bienvenidos welcome, en la pista de aterrizaje alguien está por despegar, las luces están encendidas, calma: life vest under your seat -chaleco salvavidas bajo tu asiento-, si la vida es el viaje el viajero sos vos... eso siempre lo has sabido, también aquel que algún día habrá partido encontrará tiquete sin reservación para este abrazo que guardo y doy porque es tan tuyo como mío.
En la sala de espera de este aeropuerto no se escribe goodbye en la cartas, sólo hastaluegos para el próximo después, todos los hoteles son de paso. Aeropuertos del corazón… entra un vuelo, salen dos.

viernes, marzo 16, 2007


(una opinión)


Encontrando balas perdidas

Aquí, en Colombia, son varias las iniciativas (necesarias) en contra del conflicto armado cotidiano (es que el Presidente dice que aquí no hay guerra). Una respuesta desde la sensibilidad es la Escopetarra… un instrumento musical que, como las nuevas especies, nace de un cruce. Este es entre una escopeta y una guitarra. El rostro visible detrás de este instrumento (además de las manos de los luthiers) es el músico César López que ha ido construyendo a su imagen y semejanza la respuesta de un ciudadano común que por medio de su virtud aporta un grano de reflexión. En estos días lo atacan más allá del chiste en algunos medios de comunicación nacionales y yo lo apoyo, no sólo por amigo, sino por la coincidencia en nuestra vida de tomar partido por la vida. Asunto que puede a veces ser mal visto, esto de despojarse de ciertos egoísmos. Años atrás recién conociéndonos bajo las partituras de la Orquesta Neutral escribí esto… no sólo para él sino para todos los que buscamos motivos para encontrar la fe perdida.

(más información en www.cesarlopez.org)


sign of the times (el sueño de las escopetarras)

Es hora de empuñar la única arma que dispara amor. Donde el terror dejó tristeza habrá esperanza, espero yo. En mis manos he cargado el peso del alma del niño que perdió la vida y ganó el dolor. He visto el peor invierno en los ojos del que lleva lluvias en el corazón caminando lejos de casa en busca de un poco de sol que sea caricia y no temor. Escopetarras para todos, para que el eco del estallido sea sonrisa y rockandroll.

Este es el tiempo justo, la hora correcta y este instrumento nace para decir sin palabras, para ser voz de los callados, para ser rostro de aquellos que no tienen nombre, para que la guerra en mi país sea una palabra olvidada en un diccionario que otro escribió. por eso tener la escopetarra en brazos es un compromiso con todo lo que sos vos, con aquellos que no te conocen y ya son batallón con el mismo deseo de ofrecer esta canción.

Recuerdo de pequeño aprender los símbolos patrios en el pizarrón, recuerdo que ni siquiera el viento se los llevó… por eso pienso en la fuerza de este símbolo que es imagen del deseo de decir que en este suelo viven dos, que podemos odiarnos en paz sin deseos de matar, que no pensamos igual y que eso no está mal, que el derecho a respirar es una opción neutral.

Y llegará el día en que aquel que no sabe leer o escribir quiera decir que es parte de la orquesta neutral y entonces dibuje con su dedo en la arena una escopetarra, con la misma mano de señalar al cielo, con el mismo índice de apuntar a las estrellas… donde todavía la fe en la vida está viva. Y entonces todos tendremos una segunda oportunidad sobre la tierra.

lunes, marzo 12, 2007

(detenido... una requisa al lado del camino)


POCKETS & BOLSILLOS

¿Cuántos secretos se pueden guardar en los bolsillos? Llevo conmigo algunos trozos de papel vencido por el tiempo y el agua y la tinta abandonó lo que ayer escribí allí. Tengo en la camisa, cerca al corazón, el recuerdo del lado oscuro que también soy yo del que me habla sunshine en su resplandor pero dejo intacto el deseo de latir por la emoción. En el pantalón guardo las llaves y una dirección de otra puerta que no es la mía y a donde puedo llegar y sentirme en casa. Ya no llevo los dulces que alguna vez guardaron los bolsillos de mi infancia que eran toda la comida que se necesitaba para pasar una tarde, los he cambiado por pastillas para esquivar, o al menos intentarlo, este pulso en la cabeza que ha crecido conmigo y que el doctor que no sabe con que palabra quedarse dice que es migrañajaquecacefalea

En estos bolsillos de hoy llevo algunas canciones como algún tango de mi abuela o una salsa de mi padre a quien llamaban don Luis. Tengo aquí esa pregunta del niño ciego que insiste en saber de qué color es el viento, y el tiquete de la película París Je t´aime sólo por recordar además de la cinta también la dulce compañía y el café que vino después. Mis bolsillos tienen números que cuentan la pobreza que además encuentras en esta tierra (Colombia tiene 21 millones 500 mil pobres, 5 millones 500 mil indigentes, 10 millones de personas viven con 2 dólares al día y otros 3 millones y medio sobreviven con 1 dólar al día) y ahí mismo un billete mal doblado de diez mil pesos que no cambia para nada lo que entre paréntesis te he contado. En un bolsillo llevo los dolores, en otro tengo los alivios.

Estos bolsillos guardan también recetas con el sabor de lo vivido. Sé bien que hay listas de muerte en los bolsillos de otros con nombres de personas que odian por encargo. Y por encargo disparan. Por eso llevo en los míos la lista de mis afectos y mis queridos que son mi protección, abrazo y coraza. Esos nombres de mi cariño son los que nunca dejan mis bolsillos vacíos.

Nunca tuve caucheras ni ranas, nunca tuve rifle ni balas, nunca guardé piedras para lanzarlas, tuve siempre a mano mi cobardía en el bolsillo de atrás para correr cuando los otros chicos de la cuadra sacaban su arsenal. Guardé tarjetas con números de teléfono que nunca marqué por temor físico a que realmente alguien del otro lado del auricular me pudiera contestar. Y también tuve como vos eso que aquí llamaban credencial.

A veces hay mañanas en las que, al esculcarme los bolsillos, descubro que este jean está más roto de lo previsto y he dejado caer, seguro, la idea del cuento que mañana tendría revisado y escrito. Por ahí mismo se han caído dos o tres sueños que se llevó el olvido. Tengo, no puedo olvidar, una foto sin flash donde ella me mira sin sombra con su sonrisa que me enseñó que amar es decir tranquilidad.

Tengo en el bolsillo un tiquete de metro y un teléfono celular, seguro que así empieza un viaje que no sé a dónde me va a llevar. También busco un lapicero y una pequeña libreta por si el paisaje me exige detenerme a escuchar con estas palabras que puedo luego dar. En el bolsillo llevo el mapa de varios barrios donde encuentro que es cierto que nada está perdido.

¿Cuántos secretos se pueden guardar en los bolsillos? Ya te he mostrado algunos míos.
Decíme qué llevás en los tuyos…

lunes, marzo 05, 2007

ÁRBOLES DE HERMOSA SOMBRA








Hay gente haciendo fila en este momento para entrar a cine, hablan sobre lo que no han visto y rezan secretamente por un buen final. Hay gente en la cola del banco esperando que la ventanilla abra para reclamar el cheque frágil de lo que llaman pensión, hablan sobre lo que han vivido; el tiempo en que existía aquello de levantarse en la mañana para ir al trabajo y al final del día ningún calendario les dijo que esta fila de jubilados sería el final. Alguien conoce la piel de alguien en este momento y descubre que siempre había confundido el sexo con el amor pero a partir de este momento ya no. Hay gente con prisa por llegar a un lugar donde las horas correrán más lentas hasta que den las seis. Hay gente que se toma su tiempo para vestirse bien porque sabe que va de afán. En este momento el rostro de la soledad de alguno sólo es visto por el espejo de su propia soledad… justo ahora alguien decide que nunca más reprimirá sus ganas de llorar. A esta misma hora un payaso pierde su risa fingida mientras gana la sonrisa de verdad mientras ve a su primer hijo nacer y llorar. En la radio hablan de congresistas encarcelados –y saber que el domingo pasado, en plena cárcel, tuvieron un asado- mientras la pobreza y la desigualdad campean en libertad. En este momento un árbol está hecho llamas, cortesía del calentamiento global y esa misma temperatura del mundo es la que tiene congelado a alguien en Denver que por salud y seguridad le han ordenado no salir a trabajar porque la nieve ya es hielo aunque el invierno oficialmente no está. Hay gente en este momento mirando a gente que no se quiere dejar ver. Alguien en televisión reza por la salvación de todos mientras le pide a dios que alguien haga en su cuenta una consignación. Un corazón roto por mail sale a tomar un taxi mientras otro no tan herido llama a reservar una fecha en una iglesia para un matrimonio que pronto será. A esta hora alguien escribe un poema que nadie leerá porque al final del punto final lo espera la tecla que dice “borrar”. Hay gente haciendo fila afuera de un estadio esperando el gol que pagará la boleta que acaban de pagar mientras alguien publica en un blog esta frase que acaba de pensar mientras todo esto ya es pasado y vuelve a ser presente cuando se convierte en un eco que vos acabás de escuchar cuando pasas tus ojos por acá…

miércoles, febrero 21, 2007


(pasó el martes pasado)

MiENTRAS POR AFUERA
PASAN LOS AViONES

...Y preparo un acto kamikaze
dispuesto a estrellarme contra las torres
pero con el propósito de levantarlas
antes de que caigan...

viernes, febrero 16, 2007


(una confesión)


BIOGRAFÍA dE UNA PREGUNTA
¿Cuánto soporta un cuerpo sin dormir?
Llevo tres días. Ya no tengo esas tres noches
Y no quiero olvidar cómo es tener un sueño

miércoles, febrero 14, 2007

PEQUEÑO VIAJE AL INTERIOR DE LA TRISTEZA




La tristeza me conoce; viaja conmigo en el mismo taxi, ninguno de los dos dio alguna dirección al conductor y sin embargo aquí vamos. Tengo el pulso frágil. La noche en vela no da firmeza. Y esta ruta, por corta que sea, es demasiado larga.

Conozco la tristeza; me mira desde el espejo. No hablo del miedo, el temor o el desconcierto, hablo de la tristeza que también se viste con mis ropas y sale a la calle vestida de mí saludando a mis amigos como si fuera yo en un tono menos alegre. Ella, la más presente de mis ausencias se llama tristeza.

Ahora mismo está sentada en esta silla en que me siento yo y usa mis manos para secarme las lágrimas y al menos ese gesto se lo agradezco. Tengo los lentes empañados porque está lloviendo aquí adentro pero en verdad pocos deseos me quedan de mirar más allá de lo que no puedo esquivar. En el cine hay buenas películas, en el noticiero hay malas noticias y ninguno de los dos asuntos me importa. También me duele el dolor.

La tristeza es fría como el viento chiquito de la muerte que sólo puede sentirlo quien está cerca. La tristeza besa con labios fríos y te asfixia. La tristeza debe ser mala madre porque por algo será que no quieres conocer a sus hijos. Pero no te creas que la tristeza es mujer, también es hombre y habla incluso con esta voz mía, yo la escucho incluso pronunciando un silencio.

Yo sé qué medidas tiene la tristeza: cuánto mide, cuál talla de zapato calza, cuánto pesa… yo encajo perfecto en esos números. Hoy no me llamo Juan, incluso mi nombre lo ha tomado ella. Hoy me llamo Tristeza.

lunes, febrero 12, 2007

(algo más acerca de nada)

PARTE dE LA RELIGIÓN

Yo vengo de La Década Perdida. Soy hijo del tiempo que insistes en olvidar. Traigo conmigo diez años en este bolsillo que guarda las llaves de lo que fue y no será. Fui niño en los setenta y crucé la adolescencia en los ochenta como un río de aguas turbulentas y debo confesar que todavía no sé nadar. Aquellos años son el tesoro que yo he visto brillar aunque sea también la misma hora en que un vaquero de película se hizo presidente de una nación de peligrosas intenciones, como un duelo al oeste de todo corazón.

Yo vengo del mismo lugar que ponía sobre tu cabeza raros peinados nuevos. Allí Charly García era dios y Fito Páez su tecladista. El calendario puso en el titular del diario una palabra que no conocías y que nos tatuó la vida: cuatro letras para escribir SIDA. Mientras un trasbordador espacial estallaba en el cielo yo veía en la tierra, en mi ciudad, otro estallido que nos quitaba la poquita paz. Crash like a bomb, like a rolling stone. Yo vengo de aquellos días y también soy sobreviviente de mi mismo. Cuando el continente del hambre era negro y el comunismo todavía era rojo la televisión en casa conoció los colores luego de un largo blanco y negro, tal como pintaba La Década Perdida que para mi nunca fue gris como aquella política sino de tantos colores como las viejas canciones de los ochenta. De vez en cuando vuelvo a silbar algo que hicieron los The Clash...

*

…y entonces le piden a Joaquín Sabina, por enésima vez, que se defina en una palabra. Y el dice “Duda” pero también alcanza a pensar en “Contradicción”. Yo me quedo con la segunda palabra, ésa me habita, aunque la primera tantas veces me domina. Recuerdo que fui educado en aquel colegio católico y sin embargo prefiero a la única María Magdalena que a la María Virgen que multiplican por once mil. Es así. Entre los Beatles y los Rolling Stones debería estar del lado de Su Satánica Majestad pero me quedo con Let it be, no con Paint of Black. A los chicos de la cuadra les parecía que no había mejor héroe que Superman por sus poderes y todo lo demás, yo siempre estuve del lado de Batman que básicamente es un loco de atar cuyo poder real es no dejar de imaginar. Mi cabeza dice Borges, el corazón insiste: Cortázar. De mis años de jugar voleibol sólo quedaron las ganas de ir a fútbol. Y entre tantas montañas que desde mi nacimiento me abrigan y abrazan queda intacto el deseo de mirar un día y encontrar por horizonte un mar…

*
Luego de la ducha, casi hirviendo el agua, el vapor sobre el espejo empañando la mirada perdida y la temperatura casi de calentamiento global en casa deja el rastro de una frase escrita sobre el vidrio con la yema de mis dedos: La vida es una moneda…

*

LA VIDA ES UNA MONEDA
Fito Páez / Juan Carlos Baglietto (1984)

La vida en una moneda quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas y no de gruesos billetes
mi vida en una hoja en blanco un piano desafinado
diez dedos largos y flacos y un manojo de palabras.
Sólo se trata de vivir
esa es la historia con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la locura de todos los dias
a lo mejor resulta bien.
La gente sueña que sueña la calle sigue que sigue
el taxi gira que gira el cielo y la ancha avenida.
Los dias cantan la historia del hombre al borde del hombre
los dias cantan mañana los dias no tienen miedo
Sólo se trata de vivir
esa es la historia con un amor sin un amor
con la inocencia y la ternura que florece a veces
a lo mejor resulta bien. Si nos inunda el asfalto de sensaciones profundas
gocemos bien nuestro ahogo que es nuestra imagen fecunda.
La vida en una moneda quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas y no de grueso billetes
Sólo se trata de vivir esa es la historia con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la locura de todos los dias a lo mejor resulta bien.
Sólo se trata de vivir esa es la historia
con un amor sin un amor con la inocencia y la ternura
de todos los dias
a lo mejor resulta bien.

miércoles, febrero 07, 2007

(un comentario)

BABeL, BABeL, BABeL...
...escuchando el coro de tristes canciones tristes


Un cuerpo inocente resulta culpable de encontrar una bala perdida. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Ella es más hermosa que un pecado sin culpa, vive en el Silencio y en el Japón. Y cae a pedazos la Torre de Babel. El es norteamericano, turista accidental, y sabe que su matrimonio duerme en una cama en llamas. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Ella es mexicana y lo dejó todo por el american dream mientras despierta afuera del paraíso. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Ellos son niños marroquíes jugando a encontrar la infancia perdida y descubren que un arma en sus manos nunca es un juguete y siempre es un arma. Y cae a pedazos la Torre de Babel. Yo, tú, él y nosotros también. Dame dios un motivo para creer en el santo que abandonó su fe.

La pantalla del cine del fin del mundo proyecta la película de Alejandro González Iñarritu y confirmas que el ingenio humano siempre encuentra nuevos métodos para arruinar una vida, incluso cuando no se lo propone. La sala de cine es el único lugar de clima fresco, naturalmente artificial. Por estos días la tierra tiene fiebre y el calor que para unos es incendio, para otros se llama tormenta. El hielo del deshielo amenaza con inundar todo mapa que aprendiste en clase de geografía y ya está a punto de enseñar una nueva realidad. El alfabeto del destino te cambia una letra y te cambia lo vivido: un Invierno es un Infierno y ya somos el último pensamiento de un dinosaurio a punto de extinguirse.

Mientras tanto, los fotogramas de esta historia llamada Babel se te quedan adentro de las pupilas. Nada tan íntimo como esta crónica transnacional que deja constancia que no sólo los actos de los gobiernos nos afectan a todos, el efecto mariposa es un invisible dominó tocándote el hombro pero vos nunca girás a mirar atrás. Guillermo Arriaga con su guión logra conjugar el verbo fluir al momento de narrar esta biografía de un planeta que también es un abismo en el espejo en que no queremos reflejarnos nosotros mismos. Y la verdad no vi a los actores actuar: los sentí sentir… a todos, a los de nombres que ya te sabes y a los desconocidos que ya no olvidas.

Hay un punto donde Génesis y Apocalipsis se encuentran, esta es Babel. Hablo de una película pero no sólo sobre ella: recuerdo las grietas que son heridas y esas son las líneas en la mano de esto que llamas vida. De vez en cuando el cine no es sólo cine sino también filosofía. Y a partir de esto pongo en la báscula el peso de la palabra Consecuencia

¿Recuerdas la historia de la Torre de Babel? Cuando aquel dios como castigo nos dio el premio de tantas lenguas distintas para que nadie se entendiera al hablar (aunque fueran iguales los labios) y así los humanos no alcanzaran el cielo con la insolencia de levantar una torre tan alta como el nombre del creador. Y allí nacen los idiomas según la tradición de la biblia judeocristiana. Y allí muere la unidad y empieza la división.

Existen algunas alegrías incomprensibles, lo sé, pero todos comprendemos el dolor. Las lágrimas son el verdadero idioma universal. En estos días el planeta no tiene otra canción para cantar. Y cae a pedazos la Torre de Babel.

lunes, enero 22, 2007


CUANDO MICHAEL JACKSON ERA NEGRO

Tenía ganas de hacer gol. Era domingo y quería volver a casa con una historia para contar. Un cuento donde yo sería el héroe que acababa de salvar el mundo con el poder de una zurda imparable, la tribuna cantaría por mí como los ángeles repitiendo en coro el verdadero nombre de dios. Pero siempre entrábamos a la cancha con el marcador en contra, así fuera apenas el primer minuto. Debí desear ser boxeador: me va mejor golpeando a mi sombra pero esa, por entonces, no era una opción. Los domingos tienen el aire de los días que no deberían terminar. Aunque han pasado años prefiero la mañana del domingo a la noche del viernes aunque no traiga los besos que fácilmente te dan. Salía a la cancha con la firme intención de ser Kempes o Tarantini, que mis jugadas fueran el orgullo que hace que tus padres olviden que al principio de la historia no sabían qué hacer con la noticia de estar embarazados de ti. Necesitaba un gol, entonces miré cerca del arco y allí estaba: era tan bella que dolía mirarla como dicen por ahí, y antes que Fito Páez sospechara la frase escribí en mi cabeza: Yo no buscaba a nadie y te vi.

Algo estaba cambiando definitivamente y era un punto sin retorno, nunca volvería a ser el de antes. Ahora el mundo que anteriormente estaba dividido entre niños y adultos comenzaba a tener variaciones en mi conciencia… ahora existían las niñas y las mujeres. Y por supuesto no estoy hablando de mi madre y mi hermana. Esto fue una revelación y puedo jurar que la tierra empezó a girar más despacio ese domingo, al menos para mí.

Michael Jackson era negro. No sé si algunos de ustedes nacidos-después-de-cierta-fecha lo sepan, no sé si algunos de ustedes nacidos-después-de-cierta-fecha sepan quién es Michael Jackson. No te hablo de un pedófilo desnarigado que viste en E! Entertainment Television. El era un artista fundamental que influenció a todos y a los demás también; el hijo legítimo de James Brown y Stevie Wonder… además nos dio We Are The World y muchos le creímos aunque los gobiernos se rieran de nuestra genuina ingenuidad.

El caso es que mientras Michael Jackson era negro, brillaba en el firmamento pop como la más grande estrella, yo estaba en la tierra notando que algunas mujeres son fugaces y eternas como los cometas: pasan por tu vida con esa luz inolvidable que no dejas de mirar para dejarte luego en el cielo más oscuro esperando a que vuelvan. Yo jugaba fútbol, que era un asunto de hombres, necesitaba un gol para contar una bonita historia y cerca de la portería -ya lo dije- estaba Ella como tiro libre al corazón y ya no recuerdo el marcador.

Desde ese día pedí ser arquero pero si hubiera sido necesario incluso habría sido árbitro. Michael Jackson pidió ser blanco y creo que ahí todo se jodió. Al domingo siguiente me sudaban tanto las manos que cada balón me resbaló y no escuché mi nombre... sólo el grito de otro que nunca seré yo con el eco del gol. Y ella, como el cometa que nunca vi dos veces, ella por supuesto no volvió.



martes, enero 16, 2007



LECCIONES APRENDIDAS DESDE UNA VENTANA

Un chico aprende a montar en bicicleta en este momento. La bicicleta tiene dos ruedas (renunció a las cuatro del primerizo si sumas las dos pequeñas que solían sostenerla atrás) y la calle es tan interminable y misteriosa para él como puede serlo un mapa del tesoro para un viajero virgen en su aventura inicial. El chico pedalea con temor e incertidumbre pero con la misma devoción de una monja el día de su santo. Con esa fe devora los metros que lo llevan desde la puerta de su casa hasta la esquina más próxima; donde termina la cuadra y empieza el mundo. Luego sus piernas le demuestran la confianza que nunca pensó que alcanzaría frente al tablero en clase de matemáticas el día que tenía la respuesta exacta a la pregunta que nadie intentó siquiera adivinar. Y con esa porción de orgullo propio se siente el piloto de su propia vida y la bicicleta es suficiente reino para ser príncipe por lo menos por este momento y dos ruedas lo elevan del suelo al cielo con un sillín de por medio. Se siente capaz de desafiar la furia de dios cuando el impulso es suficiente.

Un chico aprende a montar en bicicleta en este momento. Avanza como lo hacen las malas noticias, veloz y azarosamente, pero su motor es esperanza en estado puro. El chico, que monta solo la bicicleta por primera vez, cae solo de bruces al asfalto por primera vez con la torpeza que suele esconderse en nuestros más finos movimientos. Le tiemblan las piernas, los brazos, lo único que acelera es su corazón mientras la bicicleta está detenida y sus ojos buscan que nadie lo haya visto tropezar. En la vida cuando das un mal paso y caes siempre sobra un zapato. Recoge todo del piso mientras se levanta con señas de la caída pero no le arde tanto como para no volver a intentarlo y empieza de nuevo a usar el pequeño muro del frente de su casa como si fuera escalera al cielo. El chico se promete que esta vez si será. Y con cada pedalazo su herida empieza a sanar.

Un chico aprende a montar en bicicleta en este momento. Primero un pie, el cuerpo entero después y ahí va otra vez. Seguro volverá a caer pero no le importa, siempre se levanta con la sonrisa intacta. Yo lo miro desde mi ventana. Y aprendo. Y aprendo.

jueves, enero 11, 2007

NoTICIA dE UN SECUESTRO
Ciertas palabras no deberían ser escritas. Ciertas palabras no deberían ser leídas. Ciertas palabras no deberían ser vividas, porque no hay palabras que puedan realmente darle significado a algo que no tiene sentido. Secuestro. Secuestro. Secuestro. Dentro nuestro sólo rima con siniestro.
Acaba de regresar a la vida un exministro secuestrado hace seis años; la historia de Araújo es la de un hombre que fue vendido para ser crucificado y regresó de la muerte con el rostro de un cristo en penitecia. Se fugó de sus captores, -la guerrilla que no es guerrilla y se llama FARC- y que lo compró a unos comunes delincuentes comunes que lo secuestraron y ellos le pusieron luego un precio imposible para no devolverlo, para negociarlo, para sentenciarlo al olvido. Y de allí huyó en su segundo intento. En el primero había fracasado y fue amarrado a un árbol durante siete meses. Nunca sufrió Sindrome de Estocolmo porque alguien que te mira con un arma en sus manos no puede ser tu amigo. Y el silencio, que era su refugio, hizo añicos en sus cuerdas vocales y era doloroso recuperar palabras para decir cuando llevaba meses de callar. Se lo llevaron recién casado y regresó para ver que su esposa ya tenía otro esposo. Ahora se desatrasa de noticias: alguien le muestra imágenes de dos torres caídas en Nueva York y de una guerra y otra, del campeón de fútbol, del hijo que era un niño y ya se gradúo, del trabajo que tenía y ya no, del planeta que siguió girando en su ausencia porque entre tanta muerte la vida nunca dijo stop.
Esa es la historia de uno apenas pero no sólo es la de él, en mi país son un número incierto -mayor a dos mil, casi tres mil personas- pero cuando secuestran a alguien no es el nombre de alguien a quien se llevan; secuestran la tranquilidad de toda una familia. Ya puedes hacer la multiplicación en el dividido país que nos resta vecinos a la vez que nos suma preocupación. Sé que han bajado las cifras de crecimiento de este sucio y necio negocio pero se suman los días de los mismos que no están mientras a las mismas montañas llegan algunos más.
Aquí desaparcen incluso los desaparecidos.
¿Qué crimen hay peor que este rapto de quitarte la vida pero dejarte vivo para ser testigo y no protagonista de lo que deberías haber vivido? A esta hora, en una mesa de un hogar cualquiera, se sientan a comer mientras una silla vacía espera con la esperanza de no perder la esperanza.
Sácame de aquí, llévame a un lugar donde mi corazón tenga eco cuando lo escuchas latir.

martes, diciembre 26, 2006


this days en minúsculas
todavía el eco en la vía del último tren que ya no anuncia próxima estación. todavía entre nosotros el primer silencio después de la última canción. sabina & páez se abrazan mientras tanto porque algunas torres que caen pueden volver a levantarse. y en la pantalla del cine con los créditos que bajan se queda en mí la sensación de ser otro que también es mejor que yo. un libro me espera en la mesa de noche dispuesto a estremecerme y quitarme el sueño justo cuando yo lo abría con la intención de dormir mejor. a veces afuera de nosotros mismos nos espera una conspiración.
las listas del periódico me hablan de los hombres del año. las listas de las revistas me enumeran los nombres del año. los leo y sólo encuentro al hombre y sus daños, aunque algunas excepciones habitan los listados y sonrío de la misma manera que lo hago al encontrar un árbol desobediente floreciendo en pleno invierno. por estos días resulta muy importante que alguien te recuerde que eres importante. por estos días el objeto que más se vende en todas las tiendas es el espejo retrovisor: cada quien quiere mirar atrás sin convertirse en estatua de sal. esta es la hora de las balanzas y los balances. también los perros ladran más seguido porque son más los carteros que pasan por cada portal. aunque la verdad cada vez son menos las bicicletas del correo y más las cartas que envías sin sello postal porque las computadoras te anuncian hoy que tienes un nuevo mail, un nuevo mail, un nuevo mail.
las habitaciones de hotel están llenas de vacío... los visitantes han salido a pasear su sensación de estar lejos de casa y el room service puede esperar. jorge drexler canta sobre planes hechos espuma, tú tan a tiempo y tan inoportuna. sólo alguien de apellido pinochet deja una flor sobre la tierra privada en que enterraron a pinochet y nadie pregunta por qué. el viento frío es más frío en estos días igual que el calor es más caliente en esta latitud donde dar la bienvenida es nuestra mejor virtud. y en el rostro de un niño con la inocencia intacta encuentro un motivo más para respirar.
win wenders acaba de ver Magnolia y se pregunta cómo fue que antes no la vió. el telediario cuenta que han disminuído las bajas en distintas zonas de guerra; yo pienso que la intensidad de algunos combates baja por cortesía con el calendario, no con los combatientes. dan paso luego a un villancico y a las manos nuevas de una mujer que tras 20 años sin brazos podrá dar un abrazo si el cuerpo acepta el implante asi como su rostro aceptó la sonrisa. por estos días los extraños apuran el saludo a conocidos que no recuerdan, algo en ellos ha cambiado y en el centro comercial de la esquina cambian los regalos dados con verdadero entusiasmo que no han gustado, ni por talla ni por estado. hago zapping en casa ajena para huír de la bendición urbi et orbi y me quedo con bart y homero en su nochebuena.
me encuentro en la estación de tren con personas que llevan instalada en el rostro la obligación de ser feliz que se desvanece cuando nos dicen que ya partió el último vagón. y a esta hora de la noche esa es la peor canción.
this days en minúsculas, no me des tu nombre pero dame amor...

lunes, diciembre 25, 2006


JAMES BROWN IS DEAD

*La noticia me la contó Andrés Calamaro esta mañana en su blog (cómo cambian los tiempos ya y la manera de informar) y luego pensé que no era azar que Calamaro escribiera una canción popular por estos días en Argentina que dice: "feliz navidad sangrienta (...) te lo dice mi corazón en venta" porque si que es difícil bailar en una cama de hospital. A James Brown estas palabras


el primer funk triste se escucha en toda nación
abrió el cielo y se llevó el amor
james brown llegó
y después de cárceles y canciones
su sex machine rompió

los ángeles dicen fuck

el sol in my soul
y el funk en tu corazón
james brown enseñó a bailar a michael jackson lo que david bowie nunca olvidó
el moonwalker de dios

sólo él podrá decirlo hoy: I Got You (I Feel Good)
mientras el coro canta Please, please, please
...no te vayas ya, ahora que te vas
hay silencio en esta catedral sin bienaventuranzas
y está mudo el suelo que ayer era reino de danzas

si los titulares no mienten esta vez y el padre del soul murió
todos estamos hoy huérfanos del alma

sábado, diciembre 16, 2006

SALMÓN



Voy a olvidar al olvido y dejaré todos los poemas atrás.
La vida a veces esto: una hilera de vasos vacíos
al final de un bar lleno de sueños perdidos.
Preciso nuevas canciones, 
otro soundtrack, memory went back
y salir a matar a Juan.

No pidas más rezos, 
recibe la extremaunción.
Tu ángel de la guarda ha bajado la guardia.
Los gatos de los suicidas han perdido algunas vidas.

He puesto todos mis nombres
en la lista cosas que dejaremos de usar.
Hoy no he visto el sol; todo el día ha sido noche para mí.
Soy salmón 
nadando a contracorriente por el río del tiempo,
en ningún reloj de arena los minutos corren hacia atrás.

Ya va creciendo Peter Pan.

jueves, diciembre 07, 2006

BAJOTIERRA Y SUS DÍAS ADELANTE


Seña y reseña del regreso de una banda que Medellín extrañaba tanto. 
De vez en cuando decir Volver no es hablar de un tango.




Acabo de encender mi detector de mentiras. Nada de lo que escriba aqui puede ser falso porque el pulso sobre el teclado me delataría. Miro cómo la aguja señala la veracidad de estos apuntes: aquel que durante años diste por muerto camina entre nosotros, y ya no es más un fantasma que se acerca para marcharse luego dejando atrás el efecto doppler de canciones que se van como miradas perdidas. Algunos asuntos del pasado regresan para mirar al futuro y recordate lo que no querías olvidar: si está vivo no está enterrado aunque le llames Bajotierra. Cada movimiento produce ondas en el cemento. Aquí están otra vez y no van a parar contra la pared de hacer ruido. Toda la noche es la,la,lá,la,la,la,lá. Y no van a parar de hacer ruido toda la noche. Bajotierra ha vuelto con nuevas canciones para estas superficies.

Dos asuntos obligan esta seña y reseña: un disco nuevo (Los días Adelante) y un concierto (diciembre 7, que más que concierto era una cita). Y el lugar lleno de oídos dispuestos a encontrar nuevos motivos para volverse a reunir. La ruta recorrida por este grupo desde los noventa hasta 2006 es también la biografía de una ciudad que ha cruzado por horas difíciles, sueños fáciles y mañanas gloriosas sin dejar de bailar al beat del corazón.

LADO A /El disco/ 
En tiempos del zapping global pasa por este canal y no dejes de mirar la señal; La Policia del Amor está dispuesta a ser tu Vigilante. Ellos traen canciones precisas con el ritmo de Los Días Adelante, porque saben hacer música sin la nostalgia de la estatua de sal que se quedó mirando atrás. Y por eso mismo Bajotierra, aún con los músculos fuertes y lozana la piel tiene marcada la frente con la palabra Leyenda. Teniendo presente este precedente presenta hoy su trabajo más intimista en la historia de la banda. En 12 tracks llevan puntos que unen a medellin, bogotá & N.Y. en el proceso de convertir en realidad lo que era una ilusión. Y un limpio minimalismo -y animalismo casi rupestre- en el diseño presagia la limpia bestia que la habita. No busques aqui el atrevimiento adolescente de Sala X, no explores en busca de la polaroid de 1992 en su homónimo Bajotierra, no esperes la crónica del dolor y la fiesta de Lavandería Real. El tiempo es un efecto fugaz y Los Días Adelante suena a lo que habría de llegar. Este milenio que despierta nos enseña un virus, peligrosa enfermedad, que se propaga por no dejarse contagiar de nada y que se llama Soledad. Este disco es vacuna contra eso y otras cosas más.

LADO B /El concierto/ 
Afuera brillaban las velitas de diciembre como cuando alguien junta todas sus esperanzas en una llama que llama a un milagro. Adentro los abrazos de amigos que han dejado de verse pero mantienen el cariño intacto fueron el adelanto del reencuentro con viejas canciones (ojos enfermos, sala X, el pobre, justiciero, slam dance, jimmy garcía, somos violentos, todo bien...), con nuevas viejas canciones (reina del hielo, vigilante...) y nuevas canciones (¿cuánto es duro?, los killer monkeys, has tu vida, ondas en el cemento...) y una formación que dijo adiós vientos hola nuevos aires con teclado sumado a la receta básica del sonido crudo que hoy ha cocinado Bajotierra. Hubo alegría, es cierto. Hubo pogo, como no. Hubo coros en la garganta de todos, es natural. Hubo aplausos cerrados, claro el corazón estaba abierto. Pocos pueden responder con dignidad, talento y música al hecho de ser de verdad eso que llaman: una banda de culto. Y hubo una hermosa comunión cuando las voz subterránea de Lucas G. se hizo una con el pregón parlante de Camilo S.
Todos aquellos que alguna vez tuvieron el apellido Bajotierra estaban allí: unos sobre el escenario, lógico. Otros entre el público, detalle de caballeros. Y uno más, Federico L. (quien conoce su sonido desde adentro y desde afuera) nos brindó entero a este trío (Lucas - Papocho - Elduque) de cinco (+ Alvarez & Cárdenas) que es padre y hermano de todo lo que aquí hoy puedas llamar rock.
Al final el bis de la emoción con canciones ya escuchadas en el recital, lo que demuestra lo joven que está hoy está este viejo grupo, actualizando el repertorio de ayer con el sonido que dejó la nostalgia atrás y que son surcos del pulgar de su huella, seña de identidad. Ya sin cover de The Clash.

Aquí están, nueve años después, nueve vidas después también, dispuestos a recobrar el lugar que nunca nadie les quitó. Bajotierra is back. Tantos días han quedado atrás. Estos son los dias adelante.




martes, diciembre 05, 2006

BEDTIME STORIES
(fragmento de un cuento)
En el mercado negro venden caras las sonrisas, por eso prefiero conquistarlas al final del día. Todo lo que haces desde el amanecer hasta el después es coleccionar motivos para contar una historia que te acompaña antes de dormir. La vida también es eso; juntar respuestas para la pregunta casi automática que alguien te dispara sin silenciador: ¿hoy qué has hecho?
La torpeza tiene mil maneras de esconderse entre mis manos y me resulta difícil dibujar el itinerario del día cuando llega la noche aunque a veces lo intento. Lo dijo otro y lo dijo bien: tengo la palabra fácil pero el labio complicao. Debe ser que de pequeño no me contaban historias de aquellas que los padres encuentran para buscar el sueño de sus hijos.
En casa el sonido de los últimos silencios era el de los muebles de la sala buscando de nuevo su posición perdida por el paso de los cuerpos que nos habían hecho visita en la tarde con perico & galletas. Y los otros sonidos ya eran ruidos que nos quitaban la tranquilidad de llamarnos familia. Una voz que sube, otra que discute más bajito (ve que vas a despertar a los niños) y de súbito una calma que nada calma, que no duerme en cama. También habían canciones de fiesta que no esperaban fechas especiales para hacernos especial la noche. Al arrullo de tambores dormimos tantas veces pero en la entraña de aquel cuero no escuchaba yo ningún cuento. Por eso me cuesta al final del día contar una historia cuando me preguntas ¿hoy qué hiciste?
Ahora que lo pienso d-e-s-p-a c-i-o hoy sólo he pensado en encontrar una bonita historia para cuando suene el teléfono y poder contártela al oído. ¿Me escuchas? ¿me escuchas?