domingo, marzo 12, 2017

SÓLO ESO



Si una bala me encuentra
sólo seré un poco de sangre seca
en el suelo 
y un mucho de olvido.
Un nombre más en una lista que nadie lee,
un dolor doméstico,
desasosiego sembrado
en un jardín
que pisa la indiferencia
de todos los días.

Sólo eso.

lunes, febrero 13, 2017

TECLA NEGRA, TECLA BLANCA





-a Teresita Gómez-

 ¿Dónde está esa niña?
La que venció con el silencio
de su mirada
y la música de sus manos
todo viento en contra
toda tempestad
¿dónde está esa niña?

Tecla negra. Tecla blanca.

Ella escribió su destino
en una partitura.
Cuerdas de piano
sostienen los puentes
con que burló los muros
que levanta la vida.

Tecla negra. Tecla blanca.

¿Dónde está?
¿Dónde está la niña?

La he visto a solas
en la oscuridad del teatro mayor
habitando el cuerpo
de una mujer eterna
que cierra los ojos
para ver mejor
la sinfonía que le dicta el corazón.

Manos negras sobre teclas blancas.
Sonrisa blanca sobre teclas negras.

¿Dónde está Tere?
¿Dónde está Teresita?

Dicen
que la vieron bailando
el tango del final feliz




martes, enero 10, 2017

LET IT BE



Entrar a un libro
como quien abre una puerta
a una historia que es paisaje
y tatuaje a la vez
que se queda a vivir
piel adentro. 
Contigo.

miércoles, enero 04, 2017

ENTRE LAS PIEDRAS




Así como nace un río;
entre las piedras,
nacen las palabras.
Entre las piedras.

Las palabras
son caverna
y desierto
y montaña
y tierra fértil
y fruto seco.
Y aire.
Y también asfixia.

El silencio busca la palabra.
El agua busca la sed.
Todos los ríos buscan el mar.

En la sala de hospital
frente a una cama vacía
un hijo pronuncia el nombre de su padre.
Hay días
en que solo te responde la ausencia.

¡Ay, las palabras!
No son la vida.
Y son todo lo que tengo.

Sobre esta piedra
edificaré mí…


martes, enero 03, 2017

LAS MANOS TAMBIÉN



Somos, también, las manos.
La memoria de una caricia.
Y aquel niño que levantamos en brazos.

Somos las manos
dentro de los bolsillos vacíos
buscando con tacto
un sueño perdido.

Somos el puño, claro.
Yo prefiero sujetar un lápiz
y exprimirle todas las palabras que guarda dentro
hasta que me golpea con un silencio
que se queda entre los dedos.

Somos, también, las manos.

Ese dibujo que haces en el aire
como un baile
que luego es viento
y después olvido.

Somos las manos
que trazaron una ciudad
que sembraron el campo de semillas
que levantaron un puente y ajustaron
la ventana.
El pulso exacto de la creación
somos.

Toda la oscuridad
y también la luz
habitan las manos
que son sombra proyectada
sobre una pared en pie
en Hiroshima.

Son mías, también, las manos
que escriben tu nombre.