martes, diciembre 26, 2006


this days en minúsculas
todavía el eco en la vía del último tren que ya no anuncia próxima estación. todavía entre nosotros el primer silencio después de la última canción. sabina & páez se abrazan mientras tanto porque algunas torres que caen pueden volver a levantarse. y en la pantalla del cine con los créditos que bajan se queda en mí la sensación de ser otro que también es mejor que yo. un libro me espera en la mesa de noche dispuesto a estremecerme y quitarme el sueño justo cuando yo lo abría con la intención de dormir mejor. a veces afuera de nosotros mismos nos espera una conspiración.
las listas del periódico me hablan de los hombres del año. las listas de las revistas me enumeran los nombres del año. los leo y sólo encuentro al hombre y sus daños, aunque algunas excepciones habitan los listados y sonrío de la misma manera que lo hago al encontrar un árbol desobediente floreciendo en pleno invierno. por estos días resulta muy importante que alguien te recuerde que eres importante. por estos días el objeto que más se vende en todas las tiendas es el espejo retrovisor: cada quien quiere mirar atrás sin convertirse en estatua de sal. esta es la hora de las balanzas y los balances. también los perros ladran más seguido porque son más los carteros que pasan por cada portal. aunque la verdad cada vez son menos las bicicletas del correo y más las cartas que envías sin sello postal porque las computadoras te anuncian hoy que tienes un nuevo mail, un nuevo mail, un nuevo mail.
las habitaciones de hotel están llenas de vacío... los visitantes han salido a pasear su sensación de estar lejos de casa y el room service puede esperar. jorge drexler canta sobre planes hechos espuma, tú tan a tiempo y tan inoportuna. sólo alguien de apellido pinochet deja una flor sobre la tierra privada en que enterraron a pinochet y nadie pregunta por qué. el viento frío es más frío en estos días igual que el calor es más caliente en esta latitud donde dar la bienvenida es nuestra mejor virtud. y en el rostro de un niño con la inocencia intacta encuentro un motivo más para respirar.
win wenders acaba de ver Magnolia y se pregunta cómo fue que antes no la vió. el telediario cuenta que han disminuído las bajas en distintas zonas de guerra; yo pienso que la intensidad de algunos combates baja por cortesía con el calendario, no con los combatientes. dan paso luego a un villancico y a las manos nuevas de una mujer que tras 20 años sin brazos podrá dar un abrazo si el cuerpo acepta el implante asi como su rostro aceptó la sonrisa. por estos días los extraños apuran el saludo a conocidos que no recuerdan, algo en ellos ha cambiado y en el centro comercial de la esquina cambian los regalos dados con verdadero entusiasmo que no han gustado, ni por talla ni por estado. hago zapping en casa ajena para huír de la bendición urbi et orbi y me quedo con bart y homero en su nochebuena.
me encuentro en la estación de tren con personas que llevan instalada en el rostro la obligación de ser feliz que se desvanece cuando nos dicen que ya partió el último vagón. y a esta hora de la noche esa es la peor canción.
this days en minúsculas, no me des tu nombre pero dame amor...

lunes, diciembre 25, 2006


JAMES BROWN IS DEAD

*La noticia me la contó Andrés Calamaro esta mañana en su blog (cómo cambian los tiempos ya y la manera de informar) y luego pensé que no era azar que Calamaro escribiera una canción popular por estos días en Argentina que dice: "feliz navidad sangrienta (...) te lo dice mi corazón en venta" porque si que es difícil bailar en una cama de hospital. A James Brown estas palabras


el primer funk triste se escucha en toda nación
abrió el cielo y se llevó el amor
james brown llegó
y después de cárceles y canciones
su sex machine rompió

los ángeles dicen fuck

el sol in my soul
y el funk en tu corazón
james brown enseñó a bailar a michael jackson lo que david bowie nunca olvidó
el moonwalker de dios

sólo él podrá decirlo hoy: I Got You (I Feel Good)
mientras el coro canta Please, please, please
...no te vayas ya, ahora que te vas
hay silencio en esta catedral sin bienaventuranzas
y está mudo el suelo que ayer era reino de danzas

si los titulares no mienten esta vez y el padre del soul murió
todos estamos hoy huérfanos del alma

sábado, diciembre 16, 2006

SALMÓN



Voy a olvidar al olvido y dejaré todos los poemas atrás.
La vida a veces esto: una hilera de vasos vacíos
al final de un bar lleno de sueños perdidos.
Preciso nuevas canciones, 
otro soundtrack, memory went back
y salir a matar a Juan.

No pidas más rezos, 
recibe la extremaunción.
Tu ángel de la guarda ha bajado la guardia.
Los gatos de los suicidas han perdido algunas vidas.

He puesto todos mis nombres
en la lista cosas que dejaremos de usar.
Hoy no he visto el sol; todo el día ha sido noche para mí.
Soy salmón 
nadando a contracorriente por el río del tiempo,
en ningún reloj de arena los minutos corren hacia atrás.

Ya va creciendo Peter Pan.

jueves, diciembre 07, 2006

Bajotierra y sus días adelante


Seña y reseña del regreso de una banda que Medellín extrañaba tanto. 
De vez en cuando decir Volver no es hablar de un tango.



Acabo de encender mi detector de mentiras. Nada de lo que escriba aqui puede ser falso porque el pulso sobre el teclado me delataría. Miro cómo la aguja señala la veracidad de estos apuntes: aquel que durante años diste por muerto camina entre nosotros, y ya no es más un fantasma que se acerca para marcharse luego dejando atrás el efecto doppler de canciones que se van como miradas perdidas. Algunos asuntos del pasado regresan para mirar al futuro y recordate lo que no querías olvidar: si está vivo no está enterrado aunque le llames Bajotierra. Cada movimiento produce ondas en el cemento. Aquí están otra vez y no van a parar contra la pared de hacer ruido. Toda la noche es la,la,lá,la,la,la,lá. Y no van a parar de hacer ruido toda la noche. Bajotierra ha vuelto con nuevas canciones para estas superficies.

Dos asuntos obligan esta seña y reseña: un disco nuevo (Los días Adelante) y un concierto (diciembre 7, que más que concierto era una cita). Y el lugar lleno de oídos dispuestos a encontrar nuevos motivos para volverse a reunir. La ruta recorrida por este grupo desde los noventa hasta 2006 es también la biografía de una ciudad que ha cruzado por horas difíciles, sueños fáciles y mañanas gloriosas sin dejar de bailar al beat del corazón.

LADO A /El disco/ 
En tiempos del zapping global pasa por este canal y no dejes de mirar la señal; La Policia del Amor está dispuesta a ser tu Vigilante. Ellos traen canciones precisas con el ritmo de Los Días Adelante, porque saben hacer música sin la nostalgia de la estatua de sal que se quedó mirando atrás. Y por eso mismo Bajotierra, aún con los músculos fuertes y lozana la piel tiene marcada la frente con la palabra Leyenda. Teniendo presente este precedente presenta hoy su trabajo más intimista en la historia de la banda. En 12 tracks llevan puntos que unen a medellin, bogotá & N.Y. en el proceso de convertir en realidad lo que era una ilusión. Y un limpio minimalismo -y animalismo casi rupestre- en el diseño presagia la limpia bestia que la habita. No busques aqui el atrevimiento adolescente de Sala X, no explores en busca de la polaroid de 1992 en su homónimo Bajotierra, no esperes la crónica del dolor y la fiesta de Lavandería Real. El tiempo es un efecto fugaz y Los Días Adelante suena a lo que habría de llegar. Este milenio que despierta nos enseña un virus, peligrosa enfermedad, que se propaga por no dejarse contagiar de nada y que se llama Soledad. Este disco es vacuna contra eso y otras cosas más.

LADO B /El concierto/ 
Afuera brillaban las velitas de diciembre como cuando alguien junta todas sus esperanzas en una llama que llama a un milagro. Adentro los abrazos de amigos que han dejado de verse pero mantienen el cariño intacto fueron el adelanto del reencuentro con viejas canciones (ojos enfermos, sala X, el pobre, justiciero, slam dance, jimmy garcía, somos violentos, todo bien...), con nuevas viejas canciones (reina del hielo, vigilante...) y nuevas canciones (¿cuánto es duro?, los killer monkeys, has tu vida, ondas en el cemento...) y una formación que dijo adiós vientos hola nuevos aires con teclado sumado a la receta básica del sonido crudo que hoy ha cocinado Bajotierra. Hubo alegría, es cierto. Hubo pogo, como no. Hubo coros en la garganta de todos, es natural. Hubo aplausos cerrados, claro el corazón estaba abierto. Pocos pueden responder con dignidad, talento y música al hecho de ser de verdad eso que llaman: una banda de culto. Y hubo una hermosa comunión cuando las voz subterránea de Lucas G. se hizo una con el pregón parlante de Camilo S.
Todos aquellos que alguna vez tuvieron el apellido Bajotierra estaban allí: unos sobre el escenario, lógico. Otros entre el público, detalle de caballeros. Y uno más, Federico L. (quien conoce su sonido desde adentro y desde afuera) nos brindó entero a este trío (Lucas - Papocho - Elduque) de cinco (+ Alvarez & Cárdenas) que es padre y hermano de todo lo que aquí hoy puedas llamar rock.
Al final el bis de la emoción con canciones ya escuchadas en el recital, lo que demuestra lo joven que está hoy está este viejo grupo, actualizando el repertorio de ayer con el sonido que dejó la nostalgia atrás y que son surcos del pulgar de su huella, seña de identidad. Ya sin cover de The Clash.

Aquí están, nueve años después, nueve vidas después también, dispuestos a recobrar el lugar que nunca nadie les quitó. Bajotierra is back. Tantos días han quedado atrás. Estos son los dias adelante.




martes, diciembre 05, 2006

BEDTIME STORIES
(fragmento de un cuento)
En el mercado negro venden caras las sonrisas, por eso prefiero conquistarlas al final del día. Todo lo que haces desde el amanecer hasta el después es coleccionar motivos para contar una historia que te acompaña antes de dormir. La vida también es eso; juntar respuestas para la pregunta casi automática que alguien te dispara sin silenciador: ¿hoy qué has hecho?
La torpeza tiene mil maneras de esconderse entre mis manos y me resulta difícil dibujar el itinerario del día cuando llega la noche aunque a veces lo intento. Lo dijo otro y lo dijo bien: tengo la palabra fácil pero el labio complicao. Debe ser que de pequeño no me contaban historias de aquellas que los padres encuentran para buscar el sueño de sus hijos.
En casa el sonido de los últimos silencios era el de los muebles de la sala buscando de nuevo su posición perdida por el paso de los cuerpos que nos habían hecho visita en la tarde con perico & galletas. Y los otros sonidos ya eran ruidos que nos quitaban la tranquilidad de llamarnos familia. Una voz que sube, otra que discute más bajito (ve que vas a despertar a los niños) y de súbito una calma que nada calma, que no duerme en cama. También habían canciones de fiesta que no esperaban fechas especiales para hacernos especial la noche. Al arrullo de tambores dormimos tantas veces pero en la entraña de aquel cuero no escuchaba yo ningún cuento. Por eso me cuesta al final del día contar una historia cuando me preguntas ¿hoy qué hiciste?
Ahora que lo pienso d-e-s-p-a c-i-o hoy sólo he pensado en encontrar una bonita historia para cuando suene el teléfono y poder contártela al oído. ¿Me escuchas? ¿me escuchas?

jueves, noviembre 30, 2006

Canción de amor
para la ciudad
que me enseñó a decir amor

Curiosas maneras tiene la vida de permitirte decir lo que sientes. A veces, incluso, encuentras caminos que hacen posible que tu voz se escuche más allá de lo que tu imaginación alcanza. Y suceden pequeños milagros. Siempre he escuchado canciones a ciudades que sin visitarlas ya las conoces porque sus letras son declaraciones de amor escritas incluso desde el lugar del que acepta que la ciudad no te enamora todos los días y sin embargo.

Cuántas veces New York por Lou Reed & Woody Allen, cómo no Madrid por Loriga & Sabina o Buenos Aires según Borges o García. Y una canción nueva por estos días llamada Bogotá. La ciudad que no es escenario sino escena es mi vecina y mi asesina. A esta ciudad escribí -hace poco más de un año, creo- con palabras e imágenes la constancia de lo que conozco y siento. Así como G. Arango escribió Medellín a solas contigo, ratifico y descubro que cada quien puede dar su constancia de esta que también es su casa. Mi relato aquí es la constancia de un testigo y también de un sobreviviente. Todos somos protagonistas de nosotros mismos. Y esta es mi Lovesong. Pequeña serenata diurna de un habitante contemporáneo.

Estas palabras que también son video se llaman Del Miedo a la Esperanza. Y es una de las herramientas con las que mi ciudad se presenta al mundo que existe (si que existe) después de estas montañas. Sólo fabulé el personaje del padre hablando a su hija, todo lo demás también es cierto.

Atendiendo al pedido de alguien que aqui no nombro dejo lo que me pide; las letras que juntas se llaman guión literario y que se pueden escuchar & ver con el cariño hacia un equipo que lo hizo posible en www.medellin.gov.co en el apartado de esa página que invita a conocer Medellín. Punto & aparte, afuera preámbulos.


Medellín
Del Miedo a la Esperanza

Medellín, Medellín... tantas cosas se dicen de vos. Yo sé que la realidad completa no cabe en unos pocos segundos de noticiero o en las líneas del periódico de ayer. Ninguna ciudad está resumida en un titular de prensa. No creo que Londres sea sólo una bomba que estalló, sé que ciudad de México no es la noticia de un secuestro y estoy seguro que New York no es la hija del temor. Podría hacer una larga lista. Cuando me cuentan el mundo por fragmentos entiendo que juntar esos pedazos no hace un espejo.

Quisiera que tanta gente conociera esta ciudad como la conozco yo, como la conocemos los que hemos visto el color de un atardecer en Medellín. Me gusta recorrerla siempre un poco más para que me cuente los secretos de un lugar donde la vida siempre insiste en palpitar.

¿Sabes cómo es este paisaje? Las montañas que rodean este valle son el abrazo con el que despertamos todos los días, con el ánimo cierto de nuestros mejores propósitos. Todas las calles de mi ciudad conducen a un lugar donde nace una sonrisa. Porque así somos incluso en las horas más difíciles. Tienes que estar aquí para verlo.

Aprendimos a poner las dificultades de nuestro lado, la geografía incluso; caminos que se hacen avenidas, senderos que se transforman en escaleras al cielo, el Metro que nos cambió la vida y el Metrocable que es el asombro acariciando la ladera de barrios marginales a donde algunos piensan que sólo había llegado el olvido y hoy hasta sus preocupaciones cambiaron. La ingeniería y el ingenio nos acercan a todos.

Es fácil encontrar el amor en Medellín. Vivir nuestra ciudad es estar dispuesto a enamorarse. Recuerdo la ingenuidad y ternura de mi primer beso y las flores que llevé el día después, porque hay flores para todos los días, siempre estamos en estación.

El campo define el mapa de esta ciudad, el verde es el color con que podrías pintarlo, está donde tus ojos quieran mirar. La montaña y el valle nos dan de comer y el agua nuestra nunca falta; los riachuelos son hilos de vida en toda esta topografía.

Crecimos escuchando que Medellín era el corazón industrial de Colombia. Y no ha dejado de serlo. Por aquí pasa el mundo; cada día escucho más acentos distintos que llegan atraídos por los negocios y los eventos, por las ferias y los congresos que aquí encuentran casa, hogar y sede.

Oportunidad también es otra manera de decir Medellín.

Alguna vez casi pierdo un hermano; las enfermedades son así. Pero en el silencio de hospital se escucha el murmullo de los milagros. Y la salud vuelve de la mano del talento de alguien a quien llamo doctor. Yo no soy el único que cuenta esta historia, los trasplantes son tantos... los avances en cirugías, las investigaciones científicas...
tantas personas vienen de países distintos en busca de la esperanza que aquí encuentran.

Tenemos un presente y un pasado lleno de orgullos, es cierto. Pero también una historia que nos hizo hermanos en el dolor, llevamos las marcas en la piel de la memoria, por eso nuestra primera apuesta es por la vida. Y vamos ganando. No decimos convivencia, la estamos respirando.

Hubo un tiempo en que a los aeropuertos nuestros sentías que sólo se iba para decir adiós. Nuestro calendario ha cambiado los días y las terminales han vuelto a ser la puerta abierta de las bienvenidas y los abrazos. Porque Medellín siempre te da un motivo para regresar.

Uno vuelve para salir con ella a tomar café, para ir a cine y regresar a pie, por la alegría de aquella fiesta, por esa mirada que no puedes dejar atrás, por la comida que sólo se hace aquí, uno se queda para ver cómo envejecen los barrios viejos y cómo crecen los lugares nuevos, uno visita el Museo de Antioquia para que la historia te hable al oído y acariciar un Botero bajo el sol.

Uno sabe que el amor está en un parque y se detiene a espiarlo con cariño. Tantos sitios esenciales que cada uno de nosotros tiene un mapa propio para enseñarle a los amigos.

El corazón de nuestra ciudad tiene nombre de barrio. La escuela está allí y en los ojos de niñas y niños se ve que el futuro ya empezó. La educación es la nueva piedra que esta ciudad fundó.

No tenemos miedo a soñar. Y nos parecemos a nuestros sueños. Medellín tiene rostro, tantos rostros que construyen juntos las posibilidades de mañana. Nunca podré decir a qué suena esta ciudad. La música es generosa y se escucha en balcones y rincones, en el violín de un niña de barrio que no piensa en armas porque prefiere sinfonías. Y la alegría está en las calles, este documento de identidad nos dice que somos latinos y que no podemos dejar de bailar. Todas las músicas que tu oído conoce son parte de la banda sonora de esta película que llamas Medellín.

Ah, y siempre la feria de Flores para recordar como se hizo la tierra de los antioqueños, el traje de luces en navidad con que se viste toda la ciudad. Y todas esas fiestas que son llamados para que la gente salga a encontrarse. Y recordamos que crecimos juntos.

Yo siempre vuelvo a casa y siento que mi lugar está aquí porque en el abrazo de mi hija descubro que quiero que ella crezca en Medellín.

En los últimos años
Medellín ha pasado del Miedo a la Tranquilidad
Y de la Tranquilidad a la Esperanza

miércoles, noviembre 29, 2006


ESTA ES TU CASA

Llámalo panfleto, yo le digo consigna. Con algunos amigos insistimos en mirar a los ojos a tantas personas que conocemos en barrios tan altos y en riveras tan bajas, en cruces de caminos, en paraísos fantasmas. Realizamos algunos gestos en los que el arte ha sido buena herramienta para generar conciencia -al menos en la nuestra- y en medio de esta empatía despertar un genuino sentimiento de compañía. Mientras tanto en algún noticiero de esta semana dice el director del DANE que los desplazados en Colombia no conocen el frío de las calles en las ciudades, que no los busques allí, que ahí no están. Pareciera que no conoce el doctor la realidad que cambia la cosecha en el campo por la mendicidad de migajas en la madrugada afuera de un minimercado sin abrir, eso a lo que llaman El Recorrido y que no es más que la procesión de la tristeza que trae el hambre y se lleva la dignidad del hombre. Los Desplazados esperan el día de llamarse Los Regresados, cruzar la frontera de Los Asentados y no sentirse extranjeros sin haber visto jamás su foto en pasaporte alguno. Dejo aquí algunas palabras que acompañan las fotografías y la iniciativa de Luigi Baquero & Marta Salazar.

*
Irse sin querer marcharse. Huir incluso de la propia vida.
Gente que mueve su casa como caracol sin caparazón
Cuando tu casa no es más tu casa. Y después de la huída no encuentras bienvenidas
Tres millones de desplazados en Colombia
Vienen desde el olvido y su pasado son recuerdos de un pasado que mal pasó
Es la historia de los que pierden su historia
Y no tienen más patria que el suelo perdido
Refugiados sin refugio que repiran el aire en que no estás
Todos merecemos un lugar al que podamos llamar hogar
Por la dignidad de un techo que no sea futuro cerrado bajo cielo abierto.
UNA CASA PARA TODOS





miércoles, noviembre 22, 2006

El Olvido Que Seremos empieza a dejar recuerdos. La presentación del libro de dos veces Héctor Abad. Y contar que el corazón sabe recordar.
AYER
Ayer fue el bautizo de El Olvido que Seremos, el libro que nos saca de Amnesialand; ese lugar donde todos prefieren el olvido porque disipa lo malvivido. Ayer, después de haber cerrado las páginas de un libro que tengo abierto en el pecho me encontré con las líneas vivas de historias de muertos que, como dijo Abad recordando a Fernando González, no son ausencias sino presencias porque han estado vivos con vigor en labios de esa familia que escribe la palabra Dignidad con cada letra de decir Memoria.
Cuando Literatura y Realidad se encuentran el mundo gira de maneras extrañas y te cambia hasta las entrañas: lo que para alguien afuera de esta geografía y de los periódicos con los que crecí será una novela sobre las posibilidades e imposibilidades de ser humano, resulta ser la biografía de tantos que no se llaman Héctor Abad pero que podrían voltear a mirar escuchando este nombre porque esta también es su historia.
Ayer en la Torre de la Memoria, en la sala Manuel Mejía Vallejo todos estaban presentes (incluso los ausentes) celebrando la vida de poder contarnos esta historia que jamás debió ser escrita, porque jamás debió vivirse. Y volví a ver los rostros de tantos a los que leí allí entre frases que el valor, el cariño, el dolor y la tinta convirtieron en personajes de libro. Y me encontré con Héctor Abad Gómez y Marta Abad Faciolince entre hermosas canciones tristes de Coral y bellas melodías alegres del cuarteto que debió ser quinteto de Claudia Gómez, Pilar Posada y las demás que tenían cruzada una amiga en la garganta.
Ayer escuché el llamado a los Recuerdos de Mañana: cuando los pájaros sean algo que todos los cielos extrañen (Y el día esté lejano, advierte Barba Jacob) y tengo presente que el futuro es algo que ya empezó mientras en la presentación de aquel libro no respirábamos aire sino amor. El amor después del amor.
Ayer Héctor Abad Gómez lucía su última camisa blanca. Ayer Héctor Abad Faciolince vestía de negro pero no eran de luto su abrazo y su mirada. Y recordé que lloré en la librería apenas en la línea de empezar. Y esas lágrimas primeras que desde el epígrafe estuvieron conmigo dieron paso a sonrisas también en ciertos pasajes después de dejar cierta rabia atrás y al final me quedé con la sonrisa de saber que personajes entrañables como las que trae El Olvido... son personas nacidas del corazón y no de la imaginación. Como tantos sueños nacidos en Medellín, que es ciudad y también cicatríz.
Ayer estuve allí entre los tantos que ahora son, además, páginas de libro y los apretaba con cariño la misma mano que los escribió. Ayer recordé lo que el viento del olvido nunca se llevó: All We Need Is Love.

viernes, noviembre 17, 2006


Reseña de un disco que todavía no escuché
(y sin embargo me gustó tanto...)

PALABRAS PALA, PALABRAS

Las canciones guardan la virtud de darle al aire nuevos átomos inestables. Con las canciones aprendí que es posible respirar recuerdos. Las canciones siempre han sido un paisaje donde perderse es una manera de volverse a encontrar. Y son un tesoro ingrávido que viaja en la levedad de los días más graves para llevarte adentro del pensamiento de otro que sintió lo mismo que vos con mejores palabras. Una canción es el mapa que alguien te dejó como rastro mientras se adentraba en la Calle de la Sensación. La ruta del ladrón -que llamamos compositor- que descaradamente canta al mundo con la insolencia del que sabe que no hay mejor lugar para ocultar un corazón que dejarlo a la vista de todos.
Esto me ha pasado con el nuevo disco publicado por Pala aún sin escucharlo, un trabajoobradeartepequeñopedazodecielo llamado Palabras como lógica derivación de su nombre y consecuencia del oficio de este autor. Porque si algo no podría ocultar (aunque quisiera) es su cínico talento al momento de escribir letras que más que canciones son himnos, que son retratos y a la vez relatos, que siempre son una declaración de principios que allí donde termina la guitarra nos encuentra dispuestos a entregar lo que no teníamos mientras llegamos al final sólo por el placer de volver a empezar.
La cartografía de las ciudades que conducen al corazón de Pala está presente y desnuda adentro del tracklist. Bogotá sin Santa Fe y la vieja Europa y la Habana Vieja, Buenos Aires que soplan sobre Medellín y un barrio que igual que un tango te taladra la cabeza. Todo lo odiado y también lo querido, lo que por humanos nos hace divinos se escapa como suspiro y también como grito, como lágrima o como flash... bien sabe Carlos que decir Amor es escribir Hernán y pronunciar Piedad.
Con Palabras viaja Colombianito, un bonus disc algunos dirán. Otros sabemos que no había cajón tan grande que pudiera guardarlo porque lo que ahi vive es también la historia de un país al borde de sí mismo. Y no hay más peligroso abismo. Sonrío al saber que muchos podrán escuchar composiciones que han compuesto mi mirada perdida. Por Siempre Vuelvo a Casa conocí a Ana María y desde ésa canción supe que la amaría. No podía yo seguir con el peso de guardar más ese disco en casa sin poder ponerlo en oídos de todos de la misma manera que soy incapaz de robar un Rembrandt para no mostrarlo a nadie.
Discupará el Olvido, que todo lo une, que hoy no enumere el catálogo de logros de este Artista. Que no haga lista de los títulos ni los valiosos nombres que hacen de Palabras el flamante disco de un solista, pero jamás de un solitario. Disculpará el desconocido la vanidad de mi sonrisa porque aquí me encuentro, honesta y discretamente, reseñando la existencia de este disco que vence la espera que la esperanza nos había prometido. Yo soy el amigo que nadie menciona de Oscar Wilde, el último borracho que salió ayer de la fiesta de Sabina, soy el extra de aquella película de Wenders que nunca viste, fui confidente del último secreto que dijo Vallejo y también la sombra desenfocada en cada foto de la histeria de los Beatles. Soy todos ellos y también algunos más porque conozco la gloria de conocer de cerca a un hombre que merece todos lo reflectores. Yo sé como se sienten los hombres que son prójimos próximos de los grandes nombres porque allí donde dice Pala decid Amigo.
Todavía sin escucharlo se bien que Palabras es parte del patrimonio nacional. En muchos kilómetros a la redonda nadie escribe canciones como esas. Siempre agradeceremos que alguien que escribe primero lea -y Pala lo hace-, siempre agradeceremos que alguien que cuente la vida primero la viva -y Pala lo sabe-, siempre dirán que no hablamos de nada cuando hablamos de amor... pero Pala lo dice todo.
Si, ya sé que aún no he escuchado este disco. Pero hay certeza en esta sensación; no está en mi oído y ya me gustó: está en mi corazón. De algo estoy seguro... sus canciones hacen más liviano el aire que respiro.

lunes, noviembre 13, 2006


UN ALBUM DE PREGUNTAS

Salimos a la calle a coleccionar preguntas. Volvemos a casa sin semilla de respuesta. Afuera otro reinado de belleza en la ciudad más bella mientras las murallas no detienen el salitre de la pobreza de esa que ahora llaman La Tercera Cartagena. ¿Reinas de cuál nobleza? Los únicos noticieros que parecen magazin son los de mi país, hago zapping y no veo nada así en lo que transmiten afuera de aquí, en otro lugar las noticias son noticias mientras acá nos entretienen con titulares de pasquín al mediodia con farándula de tarde entera ¿Quién dijo que el novio de una actriz era noticia nacional? Otra vez el invierno hace un rio con la tranquilidad de un pueblo que olvidó el viejo dicho que dice prevenir para no lamentar. ¿Hace un año pensaron que no iba a volver a llover? Un nuevo disco de Aterciopelados comienza otra vez, de verdad, a ser suceso musical ¿Y aquí en qué emisora lo han puesto a sonar? La cartelera de cine tiene anuncios de nuevas películas gringas de terror, todas son parte de la ola del remake japonés, el horror que te hace abrir los ojos tiene los ojos rasgados. ¿No encuentran los norteamericanos en ellos mismos algo que los pueda asustar? Y ya que hablamos de allá... Uribe vuelve a viajar y lo ha hecho tanto que su visita ya no es de Estado porque el viaje mensual a USA es su estado natural ¿Y en Washington quién sabe que él está allá? Pasando el dial deportivo encuentro a Envigado Futbol Club en la segunda división y hablan del partido en el que dijo adiós. ¿Habrá algún comentarista que diga que a este equipo el gol que lo eliminó fue la bala que a su dueño mató? Ciertas cosas no se preguntan en Colombia. ¿Ciertas cosas no se preguntan en Colombia?
Mientras huyen tres congresistas, mientras otra cámara dispara su flash, mientras el dólar baja, mientras el hambre sube, mientras estrenan otra telenovela, mientras el reality nos robó la palabra realidad... Te invito a llenar con tus caramelos más escasos este álbum; hoy me ha dado por coleccionar preguntas, por sacar a pasear a mi genuina ingenuidad y he recordado la pregunta del niño ciego: ¿de qué color es el viento?

martes, noviembre 07, 2006

LA NiÑA MIRADA & LA MiRADA dE LA NiÑA
En los ojos de una niña he visto a Thelma & Louise; ella andaba buscando el precipicio perfecto. Pequeña princesa que jamás será la reina del baile. Huía de casa donde humeaban los restos de una guerra a la luz de las velas. Era domingo y dios, como es costumbre, había salido a descansar y no dejó a nadie a cargo... por eso no hubo respuesta a sus oraciones. Los vecinos la vieron caminar con su ropa de siempre y la tristeza acostumbrada que juntaba en sus lágrimas todas las lluvias del peor invierno. Yo ví llorar a un fantasma.
Quisiera encontrar el lugar donde el amor no se equivoca con su manera de poner palabras erradas en nuestra boca. Quisiera haber dicho justo lo que ella necesitaba escuchar pero estaba yo tan lejos como puede estarlo un desconocido: a un nombre y un corazón de distancia. Y nada te hace sentir tan impotente como prometer un futuro mejor a alguien que jamás volverás a ver.
A veces, sometimes, abre el cielo y sólo llueve dolor.

sábado, noviembre 04, 2006


CANCIONES DE FE Y DEVOCIÓN

Angel de la guarda don`nt let me down
Y no me dejes caer. Soy la tentación
Y de mi, todo el mal
Volver con la frente marchita
que es toda la fortuna de mi pobre corazón
Evaporada la lluvia del diluvio universal
algunas gotas se quedaron en los ojos de los tristes.
Y de los que lloran de alegría
éxodo y tango y lunes
El cuerpo que danza no precisa rezar
dios lo sabe. Y llueve. Y no llora
Al ángel de la guarda le digo que no baje la guardia
Que con bien te guarde
Así sea
dios nos salve
Eso sería mucha gracia
Volver
Como siempre, tan sólo, se vuelve
al primer amor



jueves, noviembre 02, 2006

BIOGRaFÍA DE LOS CALLADOS
A veces es difícil no sentirse un poco a medio camino entre un sobreviviente de guerra y el ganador de la lotería Otrodíaquepuedesrespirar. Hablo de la historia reciente que por cercana algunos creen que es anécdota y no historia. En el barrio Eduardo Santos (que nunca han visitado miembros de esa familia), en aquello que por extensión todos conocieron como Comuna 13, me contaron esta escena sucedida hace apenas tres años... para nadie es secreto que un método para bajar los números de los desertores estudiantiles son los Restaurantes Escolares y han resultado buena herramienta; mientras esperas la comida, algo estudias. Pues así fue: una mañana bajo una lluvia de balas a pleno sol de verano Manuel, el rector del colegio, llamó a casa de algunos los alumnos para activar la cadena de llamadas que anuncia que hoy no hay clases. Y en el colegio las puertas cerradas al combate abierto que en las calles tenían paracos y guerrillos (en plena ciudad) tuvieron que abrirse ante los golpes de los nudillos de un niño de nueve años que atravesó aquel nudo de tristeza, estupidez y violencia que es un combate, para tocar esas puertas de la escuela. ¡Pero por qué se vino, yo les avisé que hoy no hay clase, que hoy la calle no es de nosotros! le dijo Manuel. Y el niño que desafió todo, menos la voz del maestro en la puerta, le dijo entonces: es que si yo no vengo al colegio, no como.
Hoy me ha dado por recordar, en medio de esta calma fría de ciertas esquinas, la primera vez que me llegó una amenaza por algo que había publicado en pleno uso del atrevimiento casi adolescente que sigue conmigo. Este recuerdo (que bien mirado no tiene nada que ver) viene a mi mientras miro los ojos de Manuel contándome la historia ya contada. Después de aquel mensaje oscuro, años ya, esto fue lo que escribí...

PANTOFOBIA

Apagas la televisión y las malas noticias escapadas del telediario siguen por ahí, pero piensas que no entrarán en tu casa porque el día de la santa cruz dijiste mil veces jesús, jesús, jesús...
Sé que el mundo afuera, en las calles, no es como en las películas y que hasta en las salas de cine se siente mucho frío.
Hay días en los que ninguna oración sagrada puede defenderte. Ni curarte la sensibilidad herida con ese miedo a todo, con esta pantofobia.
Lo peor que pudieron enseñarme en la infancia fue a tener miedo.
Hoy tengo miedo.
Y me da miedo decirlo en voz alta.
Algunas palabras pueden quemarte la garganta.

miércoles, noviembre 01, 2006

El Olvido Que Seremos

Por estos días leo, qué digo leer, para ser sincero lloro de tristeza y de ternura mientras paso la mirada y los pensamientos sobre las líneas del libro El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince y que no es más que el retrato de un hombre amado por otro otro hombre; el amor del hijo por el padre. Una historia con final infeliz que empieza con recordarnos lo que ya sabíamos: a Héctor Abad Gómez lo matan y no fue el mayordomo. Esta novela que no es novela me lleva por esta ciudad que también es parroquia y a todo lo llama con nombre y apellido, polaroid de locura ordinaria es esta biografía del hijo contando al padre. En la solapa me hablan de Kafka visitado al revés en su Carta al Padre... yo recuerdo Big Fish, Invasiones Bárbaras, Adiós a Lenin, Historias Mínimas, Crash. El tono menor de las grandes historias es así.
El asunto, este libro, empieza con este epígrafe de Yehuda Amijai:
Y por amor a la memoria
llevo sobre mi cara la cara de mi padre
traigo aquí un poema publicado, años ya, en la revista Número...
MEMENTO
Por Héctor Abad Faciolince
Mi padre era doctor y olía a limpio.
Me gustaba el recuerdo de su olor sobre la almohada cuando se iba de viaje,
y miraba hechizado cuando estaba en la casa su brocha de afeitar.
Con sus cuchillas, por tocarlas, por medirles el filo que raspaba sus mejillas, me corté muchas veceslas yemas de los dedos.
¡Esa sangre tan roja entre mis manos!
Por la mañana amabalas huellas de sus pies en las baldosas
y los rollitos de los calcetines dejados en el suelo,
y sus muchas corbatas en el clóset
tras el frasco de agua de colonia Roger Gallet, que alguna vez regué.
Nunca consideré si era feo o buenmozo
por mucho que los otros mencionaran su nariz de rabino y su cabeza calva.
No lo consideré, pero cuando mis ojos veían su semblante para mí era la calma.
Yo tocaba tambor en su barriga
y desde sus rodillas en las lentas mañanas del domingo rodaba piernas abajo por las espinillas.
Mi hermana un día lo hizo desmayar con un abrazo,
y él siempre a todos nos dejó aturdidos con la ventosa enorme de sus besos
y con el viento de sus carcajadas.
Mi padre recitaba poemas de memoria y me leía en voz alta el Martín Fierrobajo un árbol umbroso de Rionegro.
Todos los sábados se ponía un sombrero y en su rosal se hacía jardinero.
«Nací en el siglo XIII y campesino, no tengo otro abolengo».
Como era liberal, se decía cristiano y comunista porque amaba a los pobres,
porque sufría con el sufrimiento.
Mi padre vacunaba por las selvas, daba horas y horas y más horas de clase en la universidad y también en las cárceles, participaba en marchas de protesta
empuñando con furia sus pañuelos blancos
y publicaba artículos en los periódicos diciendo el nombre de los torturadores,
«capitán tal, sargento hijo de tal»,
denunciando secuestros, asesinatos y desapariciones.
Yo lo quería tanto que, de niño, había decidido morir si él se moría.
No lo cumplí de grande, hace unos años, cuando no se murió sino que lo mataron.
Aunque era manso, tal vez porque era manso lo mataron.
También era valiente y no envalentonado, era manso y valiente
porque estaba en peligro y no sentía miedo
y su única arma eran las teclas de una Olivetti azulo el azul de la tinta de un bolígrafo.
Eso ha tenido un nombre: resistencia.
Nunca entendimos que lo hubieran matado
ni que el traje con sangreque me entregaron en el anfiteatro
pudiera ser su traje con su sangre.
¡Nunca sangre tan roja entre mis dedos!
Había en los bolsillos un poema de Borges, «Epitafio»,
una lista de muerte con su nombre,
y una bala incrustada en el forro del cuello.
La bala fue una de las seis que lo mataron y no la conservamos;
los nombres de la lista fueron siendo borrados, en los meses siguientes, por los asesinos.
El poema decía:«Ya somos el olvido que seremos».
Y es verdad. A veces lo olvidamos.
Yo voy a recordarlo el día en que me muera.
(Caracas, viernes 26 de febrero de 1999)

miércoles, octubre 25, 2006



HISTORIAS EN CINEMASCOPE

La cartelera del cine anuncia dos películas sobre las torres que cayeron en N.Y. aquel once de septiembre. Oliver Stone por aquí, el Vuelo del avión que no llegó por allá. Me gustó la segunda, me sentí como viendo La Pasión de Cristo con la esperanza de que al final se salve de la cruz... luego leí algunas críticas de prensa, miré publireportajes en tv y tuve presente entonces lo que pensé en el pasado sobre lo que había pasado. Dejo aquí constancia de aquella historia que nos hizo a todos testigos de excepción (testigos de televisión), mientras miro en el espejo de todas nuestras casas la película que aún nadie filmó.
El día en que apagaron la luz

Bienvenidos todos, empezó la transmisión. Vengan y vean el fin del mundo en directo por televisión… CNN tiene los mejores ángulos, la imagen que usted nunca vio. Miren que la caída del Imperio Romano no tuvo tanto impacto porque no tenían una cámara cerca y la noticia nadie la cubrió. Este es el momento, this is the real reality show, tenemos todo lo que tus ojos piden pero ni una gota de sangre que lastime la sensibilidad de nuestra audiencia familiar.

Así es, así fue. Dicen que el 11 de septiembre el mundo cambió. ¿Pero cuál mundo? El mío sigue tal cual; unos días bien, otros días mal y en general casi siempre igual. ¿Acaso la muerte tiene pasaporte y duelen más las ausencias de los que viajan en primera clase? En mi país nunca interrumpen la programación sino para contar el avance de la telenovela mientras en cualquier lugar de la geografía nacional el mundo está cambiando para la familia de aquella chica que acaban de secuestrar, para el trabajador honrado que recién le notifican que lo del boleteo y la extorsión es en serio, cambia el mundo para el amenazado que huye a ningún lugar a ser un desplazado más, cambia el mundo para todos con las leyes de conmoción que a esta hora no sabes que acaban de aprobar.

El mundo cambió en Bojayá pero nadie lo vio, eso no lo transmitió en directo ni siquiera la extinta Inravisión, tampoco Univisión. El mundo cambió en Pakistán pero sólo lo vimos por el ojo del mismo que disparó. Y el bueno de la película se cargó un país, hubo más muertos que en Manhattan pero nadie envió condolencias, no era preciso. El mundo cambió en Hiroshima pero de eso sólo se enteró Japón. Por favor, no te creas todo lo que dicen en televisión.

Nadie vale menos, no me alegro del dolor, prefiero la alegría, es más hermosa esa canción. El mundo cambia cada vez que nace un niño que puede cambiar su mundo; hoy Samuel, mañana ella, después el… No olvides que la sangre, toda, siempre es del mismo color. Eso no cambió.

lunes, octubre 23, 2006

TENDER AND SAD

Habla por mí este pedazo que queda de juan, o de lo que sea,

da igual

creo que esto es un credo. Creo que poco creo

creo que las pantallas de los televisores estallarán todas juntas

un día

y las astillas buscarán los ojos de aquellos que viven la vida en un sofá

y perdieron la oportunidad de mirar afuera, por las ventanas

creo

creo que estoy en los últimos ocho segundos de los tres minutos

de una buena canción

y la música se esfuma

y soy humo

de un cigarro que otro encendió

Los incendios hay que apagarlos. Y pagarlos

Kubrick tenía razón; un sueño nunca es sólo un sueño

creo

creo en la ternura del desconocido que dice conocerme

creo en la tristeza de quien sé que me conoce

y me trata, en mi ausencia, como a un desconocido

creo en la sonrisa abierta del pez fuera del agua

creo en la fuga de presos

y una luna que llevo dentro

las uñas sucias, los pensamientos no tan limpios, los pies descalzos

Todo lapicero barato puede escribir las más caras palabras

Debes escribir en las primeras páginas de todo libro

una pequeña oración, lentas líneas que serán rosario con los días

de un credo que nadie rezará.

creo

...te creo

viernes, octubre 20, 2006

EL FUTURO ES COSA DEL PASADO (lo único que queda es el presente)


Wellcome to the Desesperanza Kingdom. Dios ha olvidado nuestros nombres y Su Alteza La Pobreza es la reina del destino de 22 millones de personas en mi país. La Misión contra La Pobreza ha publicado su informe, dramático blues de las manos vacías, pero su eco ha sido el silencio. Como los pobres, ha sido invisible. Escribo esto mientras un plato lleno me espera en algún lugar pero eso no es suficiente para comprar mi indiferencia.

Por estos días leo los números del desasosiego: aquí los ricos ganan veinte veces más que los pobres y Colombia es el undécimo país más desigual del mundo como está consignado en otro informe (el de Desarrollo Humano 2005, emitido por la ONU) podría sumar más números como aquel de los siete millones de personas en extrema pobreza dedicadas, oficialmente, al rebusque… es decir; al abandono de cualquier certeza que te lleva a la seguridad de dormir esta noche en paz. Podría sumar más números: el crecimiento económico ha aumentado en seis de los últimos ocho años, pero los beneficiados han sido cada vez más pocos, el campo colombiano es pobre en un 68,2%. Podría sumar más números de esta adición de sustracciones, de esta resta constante. El gobierno reconoce que el 49,2% de los habitantes del país son afectados por la pobreza. La línea de pobreza puede cruzarse fácilmente como lugar sin retorno. Podría decir más números pero recuerdo los nombres, conozco las caras, camino a diario por las calles donde el hambre enseñó que sobrevivir es la única manera de vivir.

Sólo hablaré de un lugar: el barrio La Cruz, queda mucho más arriba de aquel otro barrio que se llama La Cima. Allí “el recorrido” es la primera (y a veces única) forma de subsistencia. Bajar a recoger las sobras de la ciudad, pasar por las tiendas antes de que se abran las puertas del mercado, recoger pedazos de solidaridad o limosna para regresar al mediodía compartir una bolsa medio vacía que siempre ven medio llena. Porque ser pobre no es lo mismo que ser triste y en barrios así he conocido algunas de las sonrisas más bellas y descubro que Fe es creer en lo invisible, es decir, en ellos mismos.

Mientras tanto en la radio ofrecen nuevas guerras, secuestrados a morir en el rescate, debates en el Congreso sobre los paras que nadie parará como canción que no dejan de silbar, falsos positivos y ciertos negativos. Y bajo la piel esta bomba de la que nadie hablará hasta que las astillas en los ojos no te dejen mirar… la música triunfante de la corte de los que van perdiendo un día no tendrá silencio que la cubra más, mientras tanto, Su Alteza La Pobreza no dejará de reinar.

miércoles, octubre 18, 2006


EL PAíS dE LAS úLTIMAS CoSAS

Todos aman el olvido porque disipa lo malvivido. Ese es un secreto compartido. Así vivimos aquí, en Amnesialand; el país donde el recuerdo es una forma de tortura que no nos deja en paz. Si olvido escribir esto ya sé que no lo recordarás.

Olvidamos que siembran más minas que semillas. Y la cosecha es de tristeza, muletas, sillas de ruedas y futuros en astillas. Antioquia lleva la cabeza en estas listas de víctimas sin pies que dieron el mal paso de caminar por rutas donde el paisaje es una invitación a estar en paz.

Olvidamos que vive impune la impunidad y un día nos levantamos tristes con noticias de muertes de desconocidos que lloramos como si fueran de la familia; Galán, Garzón, Escobar (Andrés), Echeverri y tantos más, sólo por mencionar algunos de los últimos que no he podido olvidar.

Olvidamos, hermoso deporte nacional, que al héroe de ayer con su gol de minuto 45 lo convertimos en el tirano que hay que desechar fuera de la cancha, fuera del equipo, fuera de la ciudad. Y en política aquel que no cumplió promesas que prometió no olvidar es el mismo por el que vuelves a votar.

Olvidamos nuestros pecados para salir a la calle con la conciencia limpia dispuestos a volver a pecar. Así el aire es más liviano y se puede respirar a pulmón abierto, corazón dispuesto, estrenando sueños de inocencia cordial. Olvidamos, digo la verdad, por comodidad. Que el hambre está en el barrio de al lado, que las niñas todavía son niñas y ya son madres, que una silla vacía en la mesa es el puesto que el secuestrado debería ocupar, que un número tan alto de personas (que sumadas podrían ser un país europeo) tienen el estigma de ser Desplazados y llevan en la frente un nuevo signo de Caín Estamos al borde de nosotros mismos y ése es nuestro abismo.

¿Ya no hay clase de historia en escuelas y colegios? algo grave sucede entonces cuando la memoria no está invitada al aprendizaje más vital. No hablo de fechas, no digo sobre números, nombres y batallas. Hablo de saber de dónde venimos, de comprender por qué somos como somos. Puedes comprender más lo que pasa hoy adentro de una novela como Ursúa de William Ospina que en el periódico del domingo. Un poema breve de Piedad Bonett dice más que un extra de la radio. Sumas & Restas de Víctor Gaviria es necesaria para una radiografía y un relato de Juan Diego Mejía me enseña el Medellín de ayer que también es parte de estos días. Un país resumido en un retrato que pintó Julián Urrego, los juguetes viejos recogidos por el artista Rafael Castaño, las fotografías de Jesús Abad Colorado que visité días atrás me dijeron, en el silencio del museo, que allí también vive un exorcismo contra el olvido.

Te propongo recordar. O al menos, que no se te olvide acordarte que me tienes que olvidar

martes, octubre 17, 2006

BOCANADA




En su boca, el humo. Y lo que dice; nada. Bocanada.
No hay mentira delgada y sutil. caen gotas, llueven balas y estoy rodeado.
Free falling. Tom Petty lo sabe: caigo atado en caída libre.
¿Podrías por favor no esconderte detrás del humo?
Tengo la última reservación al paraíso en la mesa de atrás
Desde ahí se ve mejor la pantalla del cine del fin del mundo
cae el sol, dice Cerati. Yo soy la noche que queda después.
Alguien engaña a alguien en este momento. Puede ser.
Charly García no podrá defendernos ni siquiera con todas sus canciones.
R.E.M. está lejos del sol y del blues
Los héroes del silencio son cobardes de las palabras
¿Podrías por favor no esconderte detrás del humo?
Bocanada
bocanada
Nadaría hasta tu boca por un beso sincero aún a riesgo de ahogarme
dios. Dime que no es tarde. La pasión se ha ido a otra parte
Aparte, no hay mucho que decir si callas.
Una taza de café en Abril mientras llueve
Y ella no está
Es fácil sonreír en la noche si estás en un café con todas las luces encendidas.
Las lágrimas las guardas para los rincones más oscuros. Y esos están en el corazón,
Radio Futura
dime
¿qué me espera después? No voy a tocarte. Es mejor así.
Radio futura suena y apago el equipo de sonido. Se extingue la última canción.
The world is a vampire.

domingo, octubre 15, 2006

VeSTIDOS NeGROS
A veces te encuentras con algo venido de ayer que hoy ya no recordabas y sucede lo mismo que con tu voz en la grabadora: te resulta casi de otro pero es tuya. Desde ese lugar llega este fragmento de un cuento titulado Vestidos Negros que hoy dejo aquí...

DORMIR SOLA

Chicos, hoy haré una revolución desde mi cama; no dejaré que ningún extraño se suba a ella. Mis caricias no están escritas en una credencial. Admítelo, somos vestidos negros que se quieren desvestir.

¿Sabes de qué hablo? hablo de que hay días más incómodos que otros para estar sola. Días en que estar sin pareja es ser un auténtico huérfano en el día de la madre o vergonzoso sobreviviente de una guerra que nunca se peleó. Lo peor es llegar a cualquier sitio con descuentos para enamorados, si entras sola eres culpable... y, bueno, valdría más no haber salido de casa.

Es mejor compañía la música, al menos es fiel. Te golpea, atraviesa y aún así te deja entera. La eternidad encerrada en una canción de 3 minutos.

Música, siempre música. De pequeña una canción de cuna; dulce compañía para ahuyentar a los fantasmas del armario. Luego, rondas infantiles con los amigos hasta que llega la hora del vestido lento y el vals largo... quince primaveras tienes que cumplir como una maldición oscura y algunos no saben qué hacer cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor, escucha una canción animal, pocos recuerdan algo de la leyenda de los bailes de garaje.

Música, siempre música. Cantos de sirena o repiques de campana. Villancicos o japiverdis. Cada día hay algo que escuchar. Incluso los cuerpos tímidos bailan bien. Súbele a la radio que esta es tu canción, con el desengaño no será más que otra canción de amor o algún buen rock.

¿Recuerdas el primer concierto al que fuiste ? Sabes ya cual será el siguiente vídeo, el próximo disco. Aunque no puedas verla, música es lo que das. Hace rato que bailas con tu sombra en la pared. Vos también soñaste alguna vez el micrófono vestido de escenario con tu nombre... pero estabas tan desnudo. Cubierto de canciones ajenas.

La misma voz de tu dulce lullaby oficiará tu novena de difuntos.

¿A dónde podré ir sin mí? pronto encontrarás el único pecado que te dará la salvación. Si sólo quiero llegar a tus labios no necesito ir a ningún lugar.

Un piano tenue, tecla negra-tecla blanca, es el último rastro de la ruta de la caída del ángel perdido. Nadie recuerda ir al rescate del héroe del olvido. Este domingo no habrá resurrección, este domingo es otra vez viernes de crucifixión; porque hay amigos que hay que matar.

En mi cama sólo una guitarra me acaricia bien. Sabe todo de mi cuerpo de mujer. Un hotel de lujo no es suficiente para pasar una noche tranquila. Tengo la puerta abierta, entra y escoge la mejor mentira, dime que soy demasiado hermosa para este lugar, aunque sean mis palabras sabré que es verdad. Hay días más incómodos que otros para estar sola.

Escucha la radio que nadie encendió. Suena una canción sin amor, sin dolor... la canción sin fin. Dormiré bien hoy, chicos.

( ... )

sábado, octubre 14, 2006

RoCK AL PaRQUE / ORiGiNAL SoUNDTRaCK




Una guitarra después del primer silencio. Una voz callada como la voz de dios. El frio del viento que viene y el calor de las canciones que espantan el dolor. Recuerdo el primer Rock Al Parque de la misma manera que algún cristiano recuerda la palabra Peregrinación.
Cuando el Parque era la Mediatorta que Pacheco los sábados me enseñó y conocí la Plaza Santamaría, no por los toros, sino por el rockandroll. Bogotá me decía: algo ya cambió. Y un tango que llevo en el corazón me enseñó a volver, volver, volver... éramos pocos y cada día fuimos más. Con los años la noche en el bus pasó a ser la tarde en el avión pero el viaje siguió siendo el mismo; llegar a los amigos. Nunca sabrás a qué lugares te puede llevar una canción si no sigues esa melodía en el aire que otro escribió como si fueras vos.
Ya van doce años de aquellas citas a las que también he sabido faltar, teniendo plena consciencia de que tener otras obligaciones con el tiempo no es lo mismo que ponerse un disfraz. Tengo tanto que agradecer a tantos que jamás me conocerán pero que me dieron su alegría como quien da la bienvenida a la Fraternidad de losbuenostiemposquejamásseacabarán. Todos aprendimos algo en el parque Simón Bolivar porque Rock Al Parque escribió en este país un nuevo sentido a lo que aquí llamaban "Banda", no lo puedes negar.
Recuerdo a Fobia, doce años atrás, y la lista que empieza no la puedo terminar... diré Pestilencia, Robi Draco, Aterciopelados, aquellos otros Estados Alterados, Manu Chau... ya lo dije, esta lista no la puedo terminar, diré Pala porque no lo puedo callar.
En estos días mientras el llano en llamas, en un parque de bogotá la calma. Tanto país adentro de esta historia que (cuando sucede Rock Al Parque) tengo la evidencia cerca para afirmar que en este país en el que somos tan distintos también se puede vivir en paz. Nadie podrá decirnos que sobre esta tierra, como diría un Nobel, no podemos tener una segunda oportunidad.
Las canciones hacen más liviano el aire que respiro.

viernes, octubre 13, 2006

SOMbRILLAS & PaRAGUAS

No sé qué decía ayer el reporte de los brujos que dicen en televisón: hoy va a llover. Pero el caso fue que de verdad llovió como sólo llueve en las canciones de los hombres tristes. En días que ya son noche y horas y horas de lluvia sobre Medellín recordé un texto de esos que escribes para cuando el olvido venga por vos. Siendo consecuentes con cualquier diluvio creo que ahora es buen momento para meter un poema en una botella y tirarlo a este mar. Ahí va...


A VECES SOMETIMES

A veces somos de lluvia; se nos evapora todo, hasta el corazón
Y nuestras venas no llevan sangre sino alcohol
ahogamos las penas
y no nos duele el dolor

Escribimos historia en papeles de cocina; hierve el odio
nos guisa la desazón
y está frita la razón
al fondo suena un rock & roll
mambo chiquito, cumbia y son

A veces somos de fuego; quemamos por dentro la emoción
Ya está caliente el cañón, decímelo vos, ésta es la canción
nada calienta entre los dos
un muerto es tan frío como el que disparó

Hablamos de nada cuando hablamos de amor
el que calla es que ya habló
lo que iba a decir lo dijo el temor

A veces somos de lluvia; se nos evapora todo, hasta el corazón

jueves, octubre 12, 2006

SaRGENT MaRAVILLA


Razón tenía Raúl Gómez Jattin cuando escribía si mis amigos no fueran una legión de ángeles clandestinos, no sé que sería de mi. Sucede así; algunos cercanos te invitan a lanzarte al vacío, al precipicio, lleno de palabras con la intención clara de evitar que caigas en la comodidad del silencio seguro. Esto es lo que ha pasado con Andrés Correa que ha hecho algo más allá de lo posible para tenerme aquí, en el borde de esta pantalla. Toda aventura apasionante comienza con un minúsculo primer paso que consiste, básicamente, en salir de la cama... esa es la primera orilla que abandonas, lo demás es el mar y aquí estás.
Gracias a cualquiera que venga conmigo a navegar en estas aguas del ciberdespacio, sólo cabe advertir que no sé nadar.

pd/ andrexler, hermoso songwriter, esta página sin papel será la casa de nuevas cancionesparaleer.

miércoles, octubre 11, 2006

Motocicletas modelo 2006

El país que no lees en los periódicos, el que no ves en la televisión, el que la radio calló, el que sólo está en la tragedia y que nunca es mirado con buena intención sale a la calle todos los días a inventarse la vida y tiene el mismo acento que vos. Los invisibles nos miran como fantasmas que no espantan acelerando entre nosotros. El motor de una motocicleta es su arrullo, banda sonora y mejor canción.

Visitando las calles del barrio El Triunfo, donde sólo se puede perder la última esperanza, me encontré con el oficio de la creación; algunos jóvenes se juntaron con lo único que tienen… esas motos que sirvieron para vender el miedo de ayer hoy buscan una ruta distinta por las mismas calles. Curiosa fotografía: una moto que lleva una lavadora atrás. Ofrecen ropa limpia a domicilio por mil doscientos pesos la hora, entonces cuatro-cinco señoras se juntan para alquilar la máquina que las descansa. En esa moto viaja la Oportunidad.

Pestañas se llama Pestañas y tiene esa manera de sonreír que olvidas que alguna vez el dolor tuvo en su cuerpo un lugar. Lo suyo es la alegría y por eso montó Urgencias Lúdicas que, igual que las médicas, a domicilio llegan y lo transforman en económico clown. En el Doce de Octubre siempre es domingo cuando lo ves llegar en esa moto que es un circo en pequeño y que pesa tanto que no puede acelerar. En esa moto viaja la Imaginación

Una caricia siempre da paz y Eliana lo sabe bien; el ingenio sin ingeniería construyó el orgasmatrón; una araña de alambre que frotado sobre tu cabeza te relaja y alivia. Lo aprendieron a hacer porque alguien trajo uno de la India y se lo mostró a alguien que le dijo a alguien que lo tenía y alguno en la familia lo conoció. Te lo llevan en moto a la casa por si no sabés llegar a Urapanes, Bello adentro. En esa moto viaja la Esperanza.

Tarda todo tanto por llegar al sitio donde el progreso no encontró una excusa para visitar a nadie que las mototaxis son la única manera que encuentra el campesino de permitirle a su hijo que llegue a tiempo al tablero del salón a aprender lo que el trabajo de campo le enseña a olvidar. Esto sucede en el corregimiento de Palmitas. En esas motos viaja el Futuro.

Tanta calle y tanta lluvia, tanto asfalto y tanto sol. Afuera el aire respirado es smog. Tan joven y tan viejo like a rolling stone es el oficio de inventarse la vida y vencer el temor. No están en las cifras del último censo laboral, no cotizan semanas porque viven al día nada más, tienen en dos ruedas toda su riqueza y si les miras a los ojos no verás nunca a un criminal. Los invisibles pasan a tu lado, los de la moto te vienen a buscar, no atacan, se defienden del juego que les tocó jugar porque cuando los invitaron ya iban perdiendo 3-0 y nadie les pasó nunca el balón. Los invisibles siempre están en los barrios a los que nunca vas.

Dame dios más ojos para verlos.