viernes, mayo 02, 2008

(...sobre Cara B, de Jorge Drexler)

Club Tonight


Pequeño viaje al interior de la intimidad. Así es la ruta propuesta por Jorge Drexler en esa joyita blanca bautizada Cara B. Todavía se puede ser genuinamente novedoso echando mano de auténticas cosas viejas. Aquí se demuestra; un viejo teatro, una vieja guitarra acústica, viejas cajas de ritmos, viejas canciones propias y ajenas sin repertorio de only hits… bueno, algunas pocas composiciones nuevas y el viejo buen vicio de cultivar palabras sembradas con inteligencia para cosechar una sensibilidad que agradecemos tanto. Un autor contemporáneo consciente de su época. Y eso está presente en esto que recién ha pasado.

Siempre es noche, no importa la hora, cuando escuchas este disco. La luz es tenue después de este blanco insolente de la portada que dibuja la silueta en alto contraste de un hombre y su guitarra que resume lo que adentro pasa. Entonces pienso en José González (¿no lo han escuchado? deberían), en una atmósfera más leve pero hecha del mismo aire que la que me da Tom Waits, recuerdo a Caetano Veloso desprovisto siempre de artificios. Y me dejo sorprender por la línea que cruza cinco idiomas en esta Cara B y Cara C de un tipo –Drexler- que ha enseñado por años, con elegancia de diletante, su Cara A.

No me interesa saber si el tipo es buena gente o mala persona, no pregunto si allí está la biografía de su separación, no lo espero en la nota del final del noticiero, no lo acuso por ignorar en la lista la canción que le mereció el Oscar o por qué no cantó otras que si me sabía, no me interesan los chismes que están lejos de las epifanías, me interesa ese instante detenido que captura en los 12 centímetros de plástico y láser que queda guardado en ese cd. Un instante habitado por un diálogo abierto (en micrófonos) con la audiencia y con la ciudad que lo acoge mientras graba.

Y sin pudor y con alevosía deja caer de sus labios frases así: “como estaré de solo que estoy hablándole a una canción”. Suele suceder que en un disco también encuentras el mapa de una geografía personal donde la única brújula es el corazón, eso lo sabe y lo desnuda Jorge Drexler acorde por acorde y no hay más remedio, doctor, que estar de acuerdo.


Disneylandia
(Arnaldo Antunes / Titâs)
Adaptación al castellano: Campodónico/Drexler

Hijo de inmigrantes rusos casado en Argentina con una pintora judía, se casa por segunda vez
con una princesa africana en Méjico.
Música hindú contrabandeada por gitanos polacos se vuelve un éxito en el interior de Bolivia.
Cebras africanas y canguros australianos en el zoológico de Londres.
Momias egipcias y artefactos incas en el Museo de Nueva York.
Linternas japonesas y chicles americanos en los bazares coreanos de San Pablo.
Imágenes de un volcán en Filipinas salen en la red de televisión de Mozambique.

Armenios naturalizados en Chile buscan a sus familiares en Etiopía.
Casas prefabricadas canadienses hechas con madera colombiana.
Multinacionales japonesas instalan empresas en Hong-Kong y producen con materia prima brasilera
para competir en el mercado americano.
Literatura griega adaptada para niños chinos de la Comunidad Europea.
Relojes suizos falsificados en Paraguay vendidos por camellos en el barrio mejicano de Los Ángeles.
Turista francesa fotografiada semidesnuda con su novio árabe en el barrio de Chueca.

Pilas americanas alimentan electrodomésticos ingleses en Nueva Guinea.
Gasolina árabe alimenta automóviles americanos en África del Sur.
Pizza italiana alimenta italianos en Italia.

Niños iraquíes huídos de la guerra no obtienen visa en el consulado americano de Egipto
para entrar en Disneylandia.

4 comentarios:

  1. "alevosía" que linda palabra cuando está fuera del Código Penal y la usa el poeta para hablar de un poema

    Respiro profundo el aire limpio de tus palabras y recuerdo que este encuentro (con ese músico) es una deuda que no se si te pueda pagar de algún modo

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  2. El día de mi cumpleaños iré a verlo por primera vez de cuerpo presente.
    Sospecho que, por bello, será más doloroso de lo que puedo imaginar.
    Hace mucho tiempo que quiero eso.

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  3. Ey, qué maravilla que haya Drexlerómanos en Colombia. Un top de Drexler para mí: 5. Dos colores: en blanco y negro, 4. Todo se transforma, 3. Salvapantallas, 2. 730 días, 1. Me haces bien.

    Volveré por aquí.

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  4. Anónimo12:19 a.m.

    Simplemente "Me haces bien"

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