miércoles, mayo 28, 2008

(cosas que pasan)

el (último) vals del tiro perdido

Sucedía en el tiempo en que la cortina de hierro todavía cubría la luz de algún sol y el frío de la noche hacía más fría la guerra fría. Sucedía en aquellos días que los árboles recién cortados tardaban meses en caer y los muertos sólo morían en el Pravda cuando el olor de la descomposición del cuerpo del líder no podía cubrirse más con tinta de formol en el periódico. Sucedía que los hechos nunca ocurrían cuando pasaban sino cuando los contaban, cuando era conveniente ofrecer un silencio distinto porque tampoco existían las explicaciones.

De esa época a estos días han caído muros en Berlín y torres en New York y hemos visto tristes finales a tantos principios que el mundo no ha dejado de caer entre una y otra orilla… no hay calendarios detenidos en mayo del sesentayocho pero si hay relojes que no avanzan en la selva y están lejos de cualquier romanticismo y también del comunismo y el único ismo cercano es el del terrorismo.

Desde allí reportan novedades con tufillo rancio como admitir apenas hoy que hace dos meses murió (¿o lo mataron?) el que llamaban Tirofijo que no era Marulanda sino Marín y que hace años había dejado la guerrilla aunque siguiera uniformado. Y digo que la dejó porque las FARC no guardan nobleza ni son guerrilla porque están atrincheradas detrás de secuestrados y campos sembrados de minas y veredas que sólo cosechan olvidos y recuerdo de pueblos tomados y huérfanos tristes con odio y viudas aún más tristes y narcotráfico próspero y bombas estallando en la memoria y cuentas solventes en bancos en el extranjero y rolex con el tiempo detenido en el pulso de la guerra.

Sucedía en el tiempo en que la cortina de hierro todavía cubría la luz de algún sol y el frío de la noche hacía más fría la guerra fría… sucede que pasó de recuerdo a flashback. La noticia de guerra mil veces escrita y por millones esperada ahora es una anécdota... mientras descubrimos juntos las muertes escondidas que ven la luz, pienso: ¿cuántos fantasmas más caminarán entre nosotros?

6 comentarios:

  1. Sí, negrito.
    Parece que nos glorificamos coleccionando fantasmas. O muertos vivos, o fósiles, que son lo mismo.
    A mí me pasa que cada vez con menos tolerancia afronto el discurso proguerrilla... cada vez más, me tiembla el corazón de desconcierto cuando se habla del romanticismo, de La Causa o del Proletariado en labios de quienes hacen negocio con el dolor.
    Sí, negrito.
    Hubo buenos tiempos, y románticos, y consecuentes, y desinteresados.
    Pero esos tiempos no son estos.

    ResponderEliminar
  2. Deberan caminar muchos, y nosotros mismos seremos parte de esos fantasmas. Entre tanto, la sangre seguira siendo la tinta que escriba esos tristes finales.

    ResponderEliminar
  3. Recomiendo leer este texto mientras se escucha 'With a little help from my friends', de Joe Cocker, para sentir un zumbido tremendo en el estómago.

    ResponderEliminar
  4. Recomiendo leer este texto con mientras se escucha 'With a little help from my friends', de Joe Cocker, para sentir un tremendo zumbido en el estómago.

    ResponderEliminar
  5. que articulasos los suyos señor Mosquera, que delicia esto... sospecho que aun quedan hordas de fantasmas por pasar. tristemente.

    ResponderEliminar
  6. Un buen réquiem para un hombre que dejó su sueño en pos de una pesadilla.

    ResponderEliminar